Javier Ortega Smith ha respondido con contundencia ante las decisiones adoptadas en el seno de VOX que han derivado en su apartamiento de responsabilidades, denunciando lo que considera una estrategia de “persecución, intento de silenciamiento y expulsión” en un momento que ha calificado de “especialmente grave para España”.
El dirigente ha cuestionado que, en la actual situación política nacional, se prioricen conflictos internos en lugar de la unidad. “No sé si algunos han decidido cambiar el lema de ‘luchemos codo con codo’ por el de ‘metamos codazos’”, ha afirmado, en alusión a lo que interpreta como maniobras para apartar a quienes resultan incómodos.
Ortega Smith ha defendido su trayectoria dentro del partido, recordando que forma parte del Comité Ejecutivo Nacional desde 2014. En este sentido, ha rechazado de forma tajante cualquier insinuación sobre filtraciones o conductas desleales. “Yo no he traicionado a nadie. Yo no he engañado a nadie. Yo no he mentido”, ha asegurado, subrayando que jamás ha revelado información reservada pese a conocer datos sensibles relacionados con las cuentas del partido y decisiones internas.
El dirigente ha atribuido su cese a lo que considera “mentiras y excusas” utilizadas para justificar decisiones que califica de injustificadas. Asimismo, ha sido especialmente duro al referirse a lo que ha descrito como una “guerra sucia”, afirmando que no tolerará ataques contra su reputación.
“Mi honorabilidad no está en venta”, ha declarado, asegurando que no bajará la cabeza y que defenderá su posición por las vías previstas en los estatutos del partido. Ortega Smith ha anunciado que recurrirá las decisiones adoptadas y, en caso necesario, acudirá a la jurisdicción ordinaria.
Con estas declaraciones, el dirigente deja claro que dará la batalla interna y, si procede, judicial, para defender su trayectoria y su nombre dentro de la organización.