El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Oviedo ha registrado una batería de preguntas para la Comisión de Urbanismo en la que reclama completar los estudios arqueológicos en la Fábrica de Armas de La Vega, especialmente en las zonas catalogadas de alto riesgo, ante el temor de que la falta de intervenciones «haga desaparecer para siempre» restos históricos de gran valor para el concejo.
En mayo de 2023 el Ayuntamiento de Oviedo recibió el ‘Estudio de documentación y propuesta de estudios arqueológicos en la Fábrica de Armas de La Vega – Oviedo´, en el que se delimitan cinco Unidades de Actuación Arqueológica (UAA) a las que se asigna un nivel de riesgo arqueológico según la probabilidad de aparición de estructuras de interés en el subsuelo y la afección al entorno BIC de San Julián de los Prados. En dicho documento se otorgaba un riesgo alto a las UAA-01 y UAA-03, un riesgo medio a la UAA-04, medio-bajo a la UAA-02 y un riesgo alto-extremo a la UAA-05, que concentra buena parte de las posibles evidencias vinculadas al antiguo convento de Santa María de la Vega.
Sonsoles Peralta, Portavoz de VOX Oviedo señala: «En el estudio de 2023 se definía una Unidad de Actuación Arqueológica, la UAA-05 a la que se le otorgaba mayor riesgo arqueológico ‘Alto-Extremo’ y que, sin embargo, no ha sido incluida en las prospecciones con georadar encargadas por el PP en 2025».
El Grupo Municipal recuerda que precisamente en esta zona se señalaba la existencia de evidencias constructivas del antiguo convento de santa María de la Vega (claustro barroco), e indicios de, de posibles construcciones monásticas, que de encontrarse tendrían una gran relevancia desde el punto de vista histórico y patrimonial.
«Vamos a preguntar al PP de Canteli cuál es la razón por la que no se incluyó la UAA-05 en el encargo de las prospecciones con georradar. Y lo más importante, si tienen intención de hacerlo con posterioridad o si van a obviar la posible existencia de restos arqueológicos».
Por otro lado, en el informe de 2025, la arqueóloga recoge una serie de conclusiones y recomendaciones, así como de advertencias que creemos relevantes y sobre las que pedimos aclaración y trasparencia al concejal responsable. Tal y como señala la arqueóloga, solo se han hecho prospecciones en zonas posibles para el paso de instrumental en el momento actual, lo que hace que algunas zonas del espacio han quedado desprovistas de datos. Por otro lado, afirma que la inexistencia de anomalías no puede tampoco interpretarse como inexistencia de restos medievales. Otro aspecto significativo es que, algunas de las referencias históricas de restos pueden estar localizada en zonas que no han sido incluidas en la zona estudiada o que incluso no han sido detectadas por la transformación que ha sufrido La Vega a lo largo de los años.
Todo ello, concluye en recomendaciones de realizar seguimientos arqueológicos de remociones de tierra para asegurar la no destrucción de posibles restos que no han sido identificados con el georradar, en establecer protocolos de monitoreo arqueológico durante los futuros desarrollos urbanísticos y en realizar verificaciones selectivas el área que presenta anomalías y clasificada de alto potencial relativo por una posible evidencia de estructuras antiguas medievales.
«La combinación de alto riesgo arqueológico, la previsión de demoliciones y el elevado interés histórico y patrimonial obliga al Ayuntamiento a despejar todas las incógnitas sobre los posibles restos existentes en el UAA-05», denuncia Peralta.
En la batería de quince preguntas registrada para la Comisión de Urbanismo, VOX insta al equipo de gobierno a aclarar si tras el informe de 2025 se van a completar los estudios en el área 5 mediante excavación manual, qué actuaciones tiene previstas en las áreas 6 y 7, si piensa realizar seguimiento arqueológico de cualquier movimiento de tierras en todo el recinto y qué medidas adoptará para evitar la destrucción de vestigios no detectados por el georradar.
«Si el Ayuntamiento decide no actuar y obviar las recomendaciones de los expertos, asumirá la responsabilidad histórica y patrimonial de haber permitido la posible destrucción de restos que los propios estudios consideran de máximo interés para Oviedo», concluye Sonsoles.