Ni repatriar a los inmigrantes que hayan entrado de forma ilegal en territorio nacional; ni deportar a todos los inmigrantes que residan legalmente en España pero que hayan cometido delitos o que traten de imponer su religión; ni revocar la nacionalidad y expulsar de España cuando hayan cometido delitos graves o hayan tratado de imponer el islamismo, ni empezar un proceso de remigración de aquellos inmigrantes que, aun residiendo de forma legal en España, su fuente de ingresos sea la percepción de ayudas sociales.
El Partido Popular lo ha rechazado todo. Según han dicho, «por el tono y por radicales». Para acto seguido decir que ya están en su plan. Una incongruencia que ha destacado el senador de VOX Ángel Pelayo quien ha reprochado a los populares que «cuando no hay presión electoral, adopta una actitud distinta», por lo que «no son creíbles».
No son creíbles, ha lamentado el senador de VOX, porque en Aragón y La Rioja, el Partido Popular vota en contra de suprimir la institución del arraigo como herramienta para permitir la residencia legal a inmigrantes ilegales. En Asturias, Andalucía, Aragón, Canarias, Ceuta, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid, País Vasco y Extremadura, el Partido Popular vota en contra de medidas para el traslado y acogida de inmigrantes ilegales fuera de España.
Además, en Ceuta, Canarias, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y el País Vasco, el Partido Popular votó en contra de la propuesta para exigir pruebas periciales a lo menos para ver cuál es realmente su edad.
Todo está demostrado, la moción que traen sólo trata de «intenciones o deseos» que «no están dispuestos de llevar a cabo». «¿Qué van a hacer en las regiones donde gobiernan y tienen la oportunidad de llevar a cabo sus propuestas?», ha preguntado el senador, antes de responder que el PP «no hará nada», pese a «gobernar en muchas regiones».


