El Presidente Electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, se dirigió a los venezolanos en un mensaje institucional en el que calificó los acontecimientos recientes como un punto de inflexión en la historia del país, al tiempo que subrayó que la transición democrática aún no está completa.
González reconoció que el momento genera sentimientos encontrados en la población y afirmó que estos “se entienden y se respetan”. No obstante, fue enfático al señalar que el escenario actual, aunque relevante, no sustituye las tareas fundamentales pendientes para normalizar plenamente la vida política e institucional del país.
La liberación de presos políticos, condición ineludible
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la exigencia de liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, civiles y militares, a quienes describió como “rehenes de un sistema de persecución por pensar distinto, exigir derechos o cumplir con su deber constitucional”.
“Ninguna transición democrática es posible mientras exista un solo venezolano encarcelado de manera injusta”, afirmó, y remarcó que la normalización real del país solo será viable cuando se respete sin ambigüedades la voluntad mayoritaria expresada por el pueblo venezolano.
Respeto al mandato popular del 28 de julio
El Presidente Electo recordó que el mandato soberano expresado el 28 de julio de 2024 constituye la base de la legitimidad política actual y que solo a partir de su pleno reconocimiento podrá iniciarse “de manera seria y responsable” un proceso auténtico de transición democrática.
En ese sentido, señaló que la salida del país de quien “usurpó el poder” y su sometimiento a la justicia configuran un nuevo escenario político, pero no reemplazan el cumplimiento de las obligaciones democráticas aún pendientes.
Llamado a la Fuerza Armada y a los cuerpos de seguridad
González hizo un llamado directo y sereno a la Fuerza Armada Nacional y a los cuerpos de seguridad del Estado, recordándoles que su deber es cumplir y hacer cumplir el mandato soberano expresado por los ciudadanos.
“Como Comandante en Jefe, les recuerdo que su lealtad es con la Constitución, con el pueblo y con la República”, afirmó, invocando el artículo 5 de la Constitución, que establece que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo.
Unidad, verdad y reconciliación sin impunidad
El mensaje concluyó con un llamado a la unidad nacional como condición indispensable para reconstruir el país, sanar heridas y evitar que el poder vuelva a ser utilizado contra los ciudadanos.
González sostuvo que Venezuela necesita verdad, justicia y reconciliación, dejando claro que esta última no puede existir con impunidad. “El país que viene debe ser un país de derechos, de instituciones y de esperanza”, afirmó, subrayando que ese futuro deberá construirse con compromiso democrático y responsabilidad de Estado.
“Este es un momento histórico”, concluyó el Presidente Electo. “Lo asumimos con serenidad, claridad y compromiso democrático. Nos debemos exclusivamente a los venezolanos y a su voluntad soberana, y ese respaldo jamás será traicionado”.