En una intervención reciente en el programa “La Katuar”, político argentino Álvaro de Lamadrid ofreció un análisis punzante y sin concesiones sobre la situación política que atraviesa Venezuela tras los hechos que han marcado el inicio de 2026 y el manejo de la crisis por parte de actores internos y externos.
Una libertad por encima de la “estabilidad”
Al responder a las inquietudes planteadas en el espacio, Álvaro de Lamadrid fue crítico con las interpretaciones superficiales de la situación venezolana, especialmente con las que privilegian la “estabilidad” económica por encima del restablecimiento de la libertad y de las instituciones democráticas.
“El pueblo venezolano no necesita una seudo estabilidad ni un régimen que funcione como una máquina rentable para otros”, afirmó Lamadrid.
“He escuchado análisis que solo describen aspectos superficiales, pero lo que Venezuela necesita es libertad, no acomodarse a un modelo en el que el régimen sigue intacto bajo nuevas formas.”
Críticas a la continuidad del chavismo y a Delcy Rodríguez
De Lamadrid fue tajante al referirse al papel de Delcy Rodríguez, quien asumió provisionalmente la presidencia tras la ausencia de Maduro a inicios de enero de 2026. Aunque reconoció la complejidad del momento político, aseguró que la presidencia de Rodríguez, es igualmente ilegítima como la de Maduro.
“La continuidad de figuras como Delcy Rodríguez pone todas las alarmas encendidas”, señaló de Lamadrid, al tiempo que recordó que tanto Maduro como Rodríguez han sido percibidos por el pueblo como parte de un aparato de poder que no representaba su voluntad democrática. En este sentido, enfatizó que ninguna transición auténtica puede soslayar ese hecho.
“No hay ánimo de festejo en las calles, porque la represión todavía existe y los mecanismos de control social —colectivos, detenciones arbitrarias, persecución de periodistas y violaciones de derechos— siguen presentes”, dijo de Lamadrid citando testimonios de venezolanos sobre el terreno.
Estados Unidos, Trump y la legitimidad del 28 de junio
Durante la conversación, el político argentino también abordó el papel de Estados Unidos en el contexto venezolano, señalando que la elección de 28 de junio de 2024 no puede ser ignorada ni descartada como si no hubiera ocurrido.
De Lamadrid opinó que, si bien cuestiones geopolíticas, internas y electorales en Estados Unidos —como dinámicas internas del presidente Donald Trump o el posicionamiento de su electorado— influyen en las decisiones sobre Venezuela, no pueden ser excusa para negar la legitimidad del mandato expresado por los venezolanos.
“El pueblo eligió y esa elección no puede ser tratada como si no existiera”, subrayando el peso que dicha voluntad popular debería tener en cualquier proceso de transición y reconstrucción democrática.
Balance y perspectivas
La intervención de Álvaro de Lamadrid en “La Katuar” plantea varias conclusiones clave:
- Venezuela necesita libertad real, no estabilidad condicional.
- La continuación de figuras afines al antiguo régimen, como Delcy Rodríguez, no garantiza cambio político auténtico.
- La represión, intimidación y control social no han desaparecido, incluso tras eventos recientes.
- La voluntad soberana expresada en las urnas el 28 de junio de 2024 debe ser un referente para cualquier proceso de transición.
Álvaro de Lamadrid cerró su análisis con un llamado a no ocultar la realidad de la vida venezolana detrás de discursos convenientes: “Hay que enfrentar la verdad de frente: Venezuela no necesita una estabilidad pactada, necesita libertad, justicia y un respeto irrestricto a la voluntad popular”.
Su diagnóstico apunta a que, hasta ahora, la situación actual no representa un cambio genuino para el pueblo venezolano, y que la transición política —si va a ser real— debe basarse en la legitimidad popular y no en arreglos de élite.