El portavoz nacional de Seguridad e Inmigración de Vox, Samuel Vázquez, ha lanzado una dura crítica a la actual cúpula policial, planteando interrogantes sobre la capacidad del Estado para hacer frente al crimen organizado cuando, según ha señalado, altos cargos se encuentran investigados judicialmente.
Durante su intervención, Vázquez cuestionó cómo se puede combatir a los “capos criminales” si, a su juicio, la dirección de la Policía atraviesa una grave crisis institucional. El dirigente enumeró distintos casos de responsables policiales presuntamente imputados por delitos como acoso, amenazas, prevaricación, lesiones psíquicas, malversación o agresión sexual, y advirtió del deterioro que esta situación genera en la credibilidad del sistema.
“¿Cómo nos podemos enfrentar a los criminales?”, insistió, subrayando que la lucha contra la delincuencia requiere una estructura sólida y libre de interferencias políticas. En este sentido, defendió la necesidad de “eliminar la perspectiva política del modelo policial” y recuperar, según sus palabras, una orientación estrictamente profesional.
Vázquez abogó por devolver el protagonismo a mandos con experiencia operativa en el terreno frente a lo que calificó como un exceso de burocracia y dinámicas internas alejadas de la realidad de la calle. A su juicio, la situación actual no se soluciona con cambios puntuales en los nombramientos, sino con una reforma estructural profunda.
El dirigente concluyó reclamando una reconstrucción integral del modelo policial, con el objetivo de reforzar la eficacia en la lucha contra la criminalidad y garantizar que las fuerzas de seguridad cuenten con liderazgo profesional y plenamente comprometido con su misión.