El portavoz nacional de Seguridad, Inmigración y Asuntos de Interior de VOX, Samuel Vázquez, ha denunciado en sus redes sociales lo que considera una estrategia política y comunicativa para desplazar el foco de los acontecimientos de Ceuta hacia la posible actuación de grupos de extrema derecha.
“Activada la fase 4. Como en Torre Pacheco, como en Paiporta”, ha afirmado Vázquez, que plantea una secuencia de cuatro etapas que, a su juicio, se habría repetido en distintos episodios de tensión social.
Las cuatro fases que denuncia Vázquez
La primera fase sería, según explica, la creación de una situación de “caos total” por “incompetencia, cobardía o interés político”.
La segunda consistiría en dejar durante días a los ciudadanos afectados “abandonados a su suerte”.
En la tercera fase, cuando esos vecinos reaccionan ante la situación, comenzaría lo que Vázquez denomina la “batalla del relato”, vinculando las protestas con “ultras” o con la “extrema derecha”.
La cuarta fase sería la “escenificación”: la aparición o utilización de un episodio que, según su tesis, permita reforzar ante la opinión pública ese relato y desplazar el debate sobre el problema inicial.
Compara Ceuta con Paiporta y Torre Pacheco
Vázquez sostiene que este esquema se habría producido, con circunstancias diferentes, en Paiporta, Torre Pacheco y ahora Ceuta.
En el caso de Ceuta, el dirigente de VOX centra sus críticas en el Ministerio del Interior y cuestiona que grupos extremistas puedan desplazarse hasta la ciudad autónoma sin ser detectados previamente por los dispositivos de seguridad.
“En Ceuta es absolutamente imposible que ningún grupo ultra llegue sin la connivencia de Marlaska y sus mandos policiales”, sostiene Vázquez en su publicación. Se trata de una acusación política grave que el portavoz formula en redes sociales sin aportar en ese mensaje documentación que la acredite.
Vázquez acusa al Gobierno de cambiar el foco
El portavoz de VOX considera que la atención pública estaría pasando de la crisis migratoria y de seguridad de Ceuta al debate sobre la posible presencia de grupos ultras.
Vázquez concluye denunciando que los ceutíes continúan, a su juicio, “abandonados”, mientras el debate mediático gira hacia la “extrema derecha”. Algunas de las acusaciones y cifras incluidas en su publicación tampoco aparecen acompañadas de fuentes que permitan verificarlas de forma independiente.


