Como diputada por Málaga y defensora del mundo rural, quiero alzar la voz frente a un nuevo atropello que amenaza a nuestra tierra y a nuestras familias. El último ejemplo lo tenemos con el proyecto promovido por el Gobierno de Noruega para construir en Málaga el mayor parque eólico de Andalucía, que afectará gravemente a los municipios de Álora, Antequera y Valle de Abdalajís.
Este megaproyecto, amparado por las élites políticas y económicas de siempre —las que representan el bipartidismo de PP y PSOE— supondrá un ataque directo al suelo productivo de nuestra provincia. No estamos hablando de progreso, estamos hablando de expolio. De sacrificar nuestro campo para satisfacer intereses ideológicos y extranjeros, sin tener en cuenta a quienes viven y trabajan de él.
Desde VOX lo decimos alto y claro:
👉 ¡Defendamos el campo malagueño!
👉 ¡Protejamos el campo español!
No podemos permitir que se dinamicen explotaciones agrícolas ni que se siga erosionando nuestra soberanía alimentaria con la excusa de una transición ecológica impuesta, lejana y, sobre todo, profundamente injusta con los agricultores y ganaderos.
Málaga y España necesitan políticas reales de apoyo al campo, no proyectos que lo destruyen. Por eso exigimos que este plan, como tantos otros que desprecian la voz del mundo rural, se detenga inmediatamente.
El futuro de nuestra tierra no puede estar en manos de quienes nunca han pisado el surco ni conocen el valor del esfuerzo agrícola.


