El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha valorado positivamente los resultados de su formación en las elecciones europeas, señalando que han sido “geniales” y que VOX ha obtenido un 1,25% más que la media nacional, manteniendo una tendencia ascendente ya presente en anteriores comicios generales y europeos.
Al ser preguntado por si estos resultados son clave para definir la relación futura con el Partido Popular, Abascal ha sido claro: “Creo que todos los comicios regionales son una clave para las nuevas mayorías en España, pero lo verdaderamente importante es no dar por hecho esa relación”, en referencia a un posible entendimiento PP–VOX.
El líder de VOX ha querido destacar que la relación política más sólida y duradera en España no es entre su partido y el PP, sino entre el Partido Popular y el Partido Socialista, una alianza que —según ha denunciado— se consolida especialmente en Bruselas: “Gobiernan juntos en Bruselas, que es donde se deciden todas las políticas que nos afectan”, como las agrícolas, industriales, medioambientales, migratorias, o de gestión de catástrofes.
Abascal ha denunciado que, mientras en Europa pactan estas medidas, en el Congreso “se pelean como si pensasen distinto. Esa es la gran estafa, sobre todo del Partido Popular”. También ha recordado que en lugares como Ceuta, PP y PSOE gobiernan juntos y han llegado a decisiones como “prohibir el cerdo en los comedores escolares para que los musulmanes estén contentos”.
Sobre el futuro político, Abascal ha insistido: “Lo que quiere el señor Feijóo, y lo que va a ocurrir si gana, es que va a intentar un pacto con el Partido Socialista”, subrayando que no es una suposición, sino una afirmación basada en los propios gestos del líder del PP: “Se lo pidió durante la campaña, le ofreció varios pactos de Estado, y lo hizo incluso después, desde la oposición, como cuando le propuso un pacto energético tras el apagón”.
Finalmente, Abascal ha reafirmado su postura: VOX tiene un planteamiento totalmente distinto respecto al Partido Socialista, alejado del consenso entre los dos partidos tradicionales.


