El grupo municipal de VOX en Santa Cruz de Tenerife ha mostrado su rechazo a la implantación de zonas de estacionamiento regulado de pago en la capital tinerfeña, una medida que el Ayuntamiento prevé aplicar progresivamente a lo largo de este año 2026, mediante zonas azules y verdes. Desde la formación señalan que esta política vuelve a cargar el coste de la movilidad sobre los vecinos, especialmente sobre quienes viven, trabajan o mantienen pequeños comercios en la ciudad.
El portavoz de VOX, Alejandro Gómez, considera que pagar por aparcar en la vía pública “no soluciona el problema de fondo, que es la escasez de plazas y la falta de alternativas”, y advierte de su carácter claramente recaudatorio. Gómez recuerda además que “esta medida se suma a la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), a la que VOX también se opuso”, al entender que ambas políticas responden a la misma lógica restrictiva que es la de limitar el uso del vehículo privado sin ofrecer soluciones eficaces.
Gómez califica de “despropósito” pagar por aparcar en la calle, sumado a la ZBE “Los que no puedan permitirse un coche eco no podrán acceder ni aparcar en la ZBE, y si además tienen que pagar por aparcar fuera de esa zona verán restringida su movilidad cotidiana y penalizado su bolsillo”.
Para el grupo municipal VOX, la movilidad urbana no puede construirse sobre prohibiciones y tasas, sino buscar soluciones al problema del aparcamiento en el municipio y se elijan un conjunto de medidas técnicas, informativas y de gestión que mejoren el uso del espacio público como por ejemplo el acondicionamiento de solares, o el fomento de aparcamientos disuasorios que permita el uso de aparcamientos en la cercanía que permitan el trayecto a pie o conectados con transporte público de estar más alejados. “Desarrollar una serie de medidas que eviten que desplazarse por la ciudad se convierta en un privilegio reservado a quienes pueden permitírselo”, concluye Gómez.


