El eurodiputado y vicepresidente de VOX, Jorge Buxadé, ha reflexionado sobre la situación política y social de España, advirtiendo que los grandes problemas del país no se resolverán en una legislatura, sino que requerirán una o dos generaciones para recuperar la identidad nacional y el sentido de comunidad.
“Nos enfrentamos a un futuro en el que la solución no pasa por cuatro años de gobierno, sino por un cambio generacional. Aquí hay diputados supuestamente del centro derecha que no tienen ni puñetera idea de la historia de España”, ha señalado Buxadé.
El eurodiputado ha criticado la desconexión de las élites políticas con la ciudadanía, subrayando que el conflicto actual no es entre izquierda y derecha, sino entre las élites globalistas y el pueblo español.
“En la izquierda hay un odio profundo hacia la identidad nacional, pero ese desprecio se encuentra también en las élites, no en la gente del pueblo. El globalismo enfrenta a las élites contra la soberanía de las naciones. Y España lo está viviendo ya”, ha afirmado.
“No quiero acostumbrarme a esta burbuja”
Buxadé ha descrito la vida política europea como una “burbuja institucional” alejada de los problemas reales de los españoles, y ha reconocido que su compromiso es mantenerse cercano a la calle.
“Trabajo en una burbuja, pero no quiero hacerme a esto. Es tremendo. Aquí vivimos desconectados de cómo se vive en Almería, en Granada o en el barrio del Raval de Barcelona. A las élites les da absolutamente igual la situación del pueblo”, ha denunciado.
“Sabían que colapsarían la industria del automóvil… y no les importó”
El dirigente de VOX también ha recordado decisiones políticas que, a su juicio, evidencian esa falta de contacto con la realidad, como la prohibición del motor de combustión aprobada por la Unión Europea en 2022.
“Cuando decidieron eliminar los vehículos diésel y gasolina sabían perfectamente que llevarían al colapso de la industria automovilística europea. Y aun así lo hicieron. Les da igual”, ha concluido.
Con estas palabras, Jorge Buxadé ha insistido en que la batalla de VOX trasciende lo electoral: es una lucha por la soberanía, la identidad nacional y la defensa de las clases trabajadoras frente a las élites globalistas que imponen decisiones contrarias al interés de los españoles.


