El portavoz del GPP, Carlos Díaz-Pache, ha criticado a una izquierda que “quiere callar a las mujeres libres encerrándolas dentro de su burka ideológico”, porque “han decidido que las mujeres les pertenecen, que son suyas”.
“Hay unas señoras que se han puesto un gorro de representante de todas las mujeres y ahora todas las mujeres tienen al lado a una mujer de morado que les vigila, les dicen lo que tienen que hacer y les regañan si dicen o piensan algo distinto a lo que está en su marco ideológico”, ha manifestado en su intervención antes de señalar que para la izquierda “las mujeres no son personas libres e independientes, son parte de un todo homogéneo, pastoso, que solo puede pensar en una dirección”.
Para el portavoz de los populares, se trata de “un feminismo arrodillado ante un señoro como Pedro Sánchez, que creció políticamente gracias al dinero de los negocios de la prostitución”.
Díaz-Pache ha señalado, asimismo, a un Gobierno que “ha hecho que España pierda 20 puestos en el ránking internacional de bienestar de las mujeres” y a su presidente, que “puso de ministro a un putero” y permitió que “le pusiera piso y sueldo público a mujeres a cambio de servicios sexuales. Un presidente del Gobierno, ha destacado, que “sacó de la cárcel a cientos de violadores, que falló con las pulseras anti maltrato, que escogió a un portero de burdel para custodiar los avales de las primarias” y que tenía “como máximo responsable de la Policía Nacional a un abusador que violó brutalmente a una compañera”.
En este sentido, ha recordado que se trata de “un tipo que ha apoyado públicamente a una dirigente que está siendo juzgada por encubrir a su exmarido que abusó sexualmente de una adolescente que tenía a su cargo, que tiene como socios de gobierno a los herederos de ETA y que ha sido felicitado por los terroristas de Hamás y por la teocracia de Irán”, para concluir que “este es el nuevo feminismo, todas calladitas para que no se enfade el jefe”.