Varios exdirigentes y afiliados históricos de VOX en la provincia de Ávila han hecho público un manifiesto en el que expresan su “profunda decepción” y su desacuerdo con decisiones adoptadas desde la dirección nacional del partido respecto a la organización provincial.
Entre los firmantes se encuentran David Sierra, afiliado número uno de VOX en Ávila y primer presidente provincial entre 2014 y 2016; David Castrejón, expresidente provincial de la formación; y Belén Barandela, exvicepresidenta provincial de la gestora. En el documento denuncian lo que consideran una “imposición política” decidida desde Madrid sin tener en cuenta la situación interna del partido ni la realidad de la provincia.
Según el manifiesto, durante los últimos años la estructura de VOX en Ávila ha estado marcada por una fuerte inestabilidad interna, con dimisiones dentro de los comités ejecutivos provinciales y distanciamiento entre cargos públicos, concejales y afiliados. Los firmantes señalan como principal responsable de esta situación al procurador autonómico José Antonio Palomo, cuya etapa al frente de la dirección provincial, entre 2021 y 2023, habría generado conflictos internos y desacuerdos con parte de la militancia.
El documento también critica los resultados obtenidos en las elecciones municipales de 2023. De los 248 municipios de la provincia, VOX presentó candidaturas en 40 y obtuvo representación en 19, con un total de 26 concejales, situándose como quinta fuerza política provincial.
Los firmantes aseguran que en 2025 se intentó reorganizar el partido en la provincia mediante una gestora formada por afiliados y cargos locales con el objetivo de fortalecer el proyecto político en el territorio. Sin embargo, denuncian que finalmente se impuso nuevamente la candidatura de José Antonio Palomo como cabeza de lista, decisión que consideran incoherente con el trabajo realizado previamente y con las opiniones recogidas dentro del propio partido.
Como consecuencia de esta situación, varios miembros de la gestora presentaron su dimisión y algunos concejales anunciaron su paso a la condición de no adscritos, mostrando su rechazo a la dirección provincial. Según el manifiesto, concejales de municipios como Arévalo, Cebreros, El Tiemblo, Fuente el Sauz, Gallegos de Altamiros y Las Navas del Marqués expresaron su oposición a esta decisión.
En el texto, los firmantes concluyen denunciando lo que consideran un abandono de las bases del partido y critican que decisiones tomadas desde la dirección nacional estén perjudicando la viabilidad del proyecto político en la provincia de Ávila.