El diputado nacional de VOX, José María Figaredo, protagonizó en el Congreso una de sus intervenciones más duras contra la ministra de Trabajo, a la que acusó de convertir la Cámara en un escenario de propaganda:
“En lugar de presentar su proyecto y permitir el debate, nos ha soltado un mitin infumable lleno de estupideces y mentiras; ahora debemos rebatir hora y media en apenas tres minutos”.
“Manipulan la historia”: Maura, Dato y las reformas sociales (1900–1920)
Figaredo reprochó a la ministra “inventarse” la historia para atribuir a la izquierda logros que, recordó, se aprobaron bajo gobiernos conservadores:
“Entre 1900 y 1920 se prohibió el trabajo infantil y el de las embarazadas, se aprobó la ley de accidentes de trabajo, los jurados mixtos y se creó la estructura que daría lugar al Ministerio de Trabajo y al Instituto de Prevención. Todo bajo Maura y Dato.”
El diputado subrayó además los episodios de tensión política de la época:
“A Antonio Maura, Pablo Iglesias (el antiguo) le amenazó de muerte en estas mismas Cortes; y a Eduardo Dato lo tirotearon en 1921. Esa es la historia real: esos beneficios no llegaron a través de ustedes”.
“Récord de paro y trampas estadísticas”
Figaredo calificó de “trampa muy básica” presumir de máximos de ocupados y autónomos “cuando España nunca tuvo tanta población”:
“Lo que sí lideramos es el paro: juvenil, de hombres y de mujeres. Ningún país de Europa tiene tanto desempleo como España”.
“Golpe a pymes y autónomos”
Sobre la reducción de jornada, sostuvo que las grandes empresas ya operan por debajo de 40 horas y apenas notarían el cambio, mientras que el impacto real recaería en mercerías, talleres y cafeterías:
“A ese 90% del tejido empresarial usted lo va a hacer polvo. Entre el Estado y la gran empresa hay una pinza que hunde al pequeño”.
“La España real”
El diputado describió “la España de la inseguridad, del acceso imposible a la vivienda, del aceite con alarmas y de la pérdida constante de poder adquisitivo”, mientras “este Gobierno recauda más que nunca a costa del trabajador”.
“Váyanse a su casa”
Figaredo cerró con un mensaje rotundo:
“Si de verdad quieren mejorar la vida de los españoles, váyanse a su casa de una puñetera vez.”


