El ex vicepresidente de Castilla y León y exdirigente de VOX, Juan García-Gallardo, ha detallado públicamente la secuencia de acontecimientos que, según afirma, desembocaron en su dimisión en febrero de 2025, señalando presiones internas y discrepancias con la dirección del partido.
Gallardo sitúa el origen del conflicto el 28 de enero de 2025, tras la publicación de una información por parte de El Confidencial relativa a la facturación de la mujer del presidente de VOX, Santiago Abascal, a un grupo mediático vinculado al partido. Según explica, conoció dicha información durante una reunión de portavoces regionales celebrada en Barcelona, donde trasladó a otros compañeros su opinión crítica al respecto.
Posteriormente, el 31 de enero de 2025, asegura que recibió presiones por parte de la dirección nacional para proceder a la expulsión inmediata de dos miembros de su grupo parlamentario en Castilla y León, una decisión que, según su versión, rechazó por no considerarla adecuada.
El 3 de febrero de 2025, Gallardo presentó su dimisión de todos sus cargos públicos y orgánicos. En ese momento, ya denunció la existencia de “malas prácticas” y “falta de ética” dentro de la dirección del partido.
Tras más de trece meses sin conceder entrevistas, a pesar de haber recibido múltiples solicitudes, el exdirigente decidió romper su silencio los días 17 y 18 de marzo de 2026, coincidiendo con el periodo posterior a las elecciones autonómicas en Castilla y León, con el objetivo —según explica— de evitar interferencias en el resultado electoral.
En dichas intervenciones, profundizó en sus críticas a la dirección de VOX y reiteró su diagnóstico sobre el funcionamiento interno del partido.
El propio García-Gallardo ha concluido su exposición con una frase significativa:
“A buen entendedor, pocas palabras bastaban.”
Estas declaraciones reabren el foco sobre las dinámicas internas en VOX y las tensiones entre antiguos dirigentes y la actual dirección del partido.