Inés Checa Mallebrera, número dos en la candidatura de VOX por Cáceres junto a Fernández Calle, irrumpe con fuerza en la escena política cacereña con un perfil tan técnico como combativo. Jurista de formación y mediadora, cuenta además con estudios en radiodiagnóstico y medicina nuclear, un currículum poco común en las listas electorales, pero que refleja su rigor y capacidad analítica.
Sin embargo, su verdadera pasión —y su campo de batalla político— está en el mundo rural. Activista convencida por la defensa del perro, la genética y la conservación de razas autóctonas, Inés Checa ha convertido esta causa en parte central de su acción pública.
“Las razas autóctonas son un patrimonio nacional que algunos pretenden extinguir desde los despachos. No lo vamos a permitir”, afirma con firmeza.
Como defensora férrea de la familia tradicional, Checa no se esconde a la hora de criticar las imposiciones ideológicas de las agendas globalistas.
“La familia es la primera trinchera de resistencia frente al desarraigo y la ideología. Sin familia no hay nación”, declara.
Desde la candidatura de VOX en Cáceres, Checa promete poner sobre la mesa los problemas reales del campo extremeño, las agresiones legales al mundo rural, y las amenazas normativas contra la cría responsable y el vínculo histórico entre el ser humano y el perro.
“A Cáceres no se le defiende desde una moqueta. Se le defiende desde el campo, desde la honestidad y desde el sentido común”, sentencia.
Con su estilo directo, su formación multidisciplinar y su convicción ideológica, Inés Checa Mallebrera representa el nuevo perfil de VOX: preparado, valiente y sin complejos.


