El grupo político de VOX en la Diputación de Barcelona ha denunciado hoy un nuevo episodio de «despilfarro de dinero público» por parte de la institución. En esta ocasión, la formación señala el gasto de 425.760,00 euros destinados a la Fundación Democracia y Gobierno Local, una entidad que, pese a recibir esta ingente cantidad de los barceloneses, tiene su sede en Madrid. La cúpula directiva se compone por diputados provinciales y presidentes de distintas Diputaciones de toda España.
VOX ha anunciado que exigirá formalmente conocer el trabajo exacto que desarrolla esta Fundación para justificar un coste tan elevado. El grupo considera «vergonzoso» que, mientras los vecinos de la provincia sufren una presión fiscal asfixiante, la Diputación derive cerca de medio millón de euros a entidades externas cuya utilidad para el vecino de a pie es, como mínimo, cuestionable o “poco perceptible a pie de calle”.
El portavoz de VOX en la Diputación de Barcelona, Jordi de la Fuente, ha sido muy crítico con esta partida presupuestaria y ha adelantado las acciones que emprenderá su grupo: «Pediremos explicaciones y todo el detalle de en qué se invierte exactamente este dinero. No permitiremos que se sigan enviando cientos de miles de euros a fundaciones sin que los barceloneses sepan qué beneficio obtienen a cambio. Estamos convencidos de que este dineral estaría mucho mejor invertido en temas sociales que ayuden directamente a las familias de nuestra provincia«.
De la Fuente ha insistido en que este gasto es una falta de respeto a los contribuyentes: «El despilfarro en la Diputación de Barcelona existe, es ideológico y es vergonzoso. Todo está dentro de un sistema donde políticos reparten el dinero a escote, pagado por el esfuerzo de los contribuyentes, para alimentar estructuras que no tienen un impacto real en la vida de la gente. En VOX hemos venido a señalarlo y a poner fin a esta forma de hacer política”.
Desde VOX se reitera que la prioridad nacional y local debe pasar por reforzar los servicios públicos esenciales y las ayudas sociales, eliminando cualquier gasto superfluo o ideológico que no repercuta en el bienestar de los ciudadanos de la provincia de Barcelona.