El grupo municipal de VOX en el Ayuntamiento de Sitges ha manifestado su rechazo a los presupuestos municipales aprobados en el reciente pleno extraordinario, al considerar que las cuentas presentadas por el gobierno local carecen de una estrategia clara y no responden a las necesidades reales del municipio.
El portavoz de la formación, José Antonio Gilabert, ha criticado que el documento económico refleja la fragilidad política del actual ejecutivo municipal y evidencia la falta de acuerdos sólidos con otras fuerzas políticas.
En este sentido, Gilabert ha señalado la “soledad” en la que, a su juicio, se encuentra el equipo de gobierno. “Se ha podido observar la poca fiabilidad del Partido Socialista a la hora de llegar a pactos y de marear con un posible acuerdo que finalmente no llegó”, ha afirmado.
Un presupuesto sin proyecto de futuro
Desde VOX Sitges consideran que las cuentas municipales no plantean un modelo de desarrollo claro para la localidad ni incorporan iniciativas que permitan impulsar cambios estructurales en el municipio.
El portavoz municipal ha criticado especialmente el reparto de las partidas presupuestarias entre las diferentes concejalías, asegurando que el presupuesto se ha elaborado “otorgando partidas a diversas áreas sin ningún sentido”.
Asimismo, la formación ha advertido de la elevada dependencia de la administración local respecto a fondos procedentes de otras instituciones. Según Gilabert, más de una tercera parte de los ingresos previstos en el presupuesto procede de transferencias corrientes y de capital de otras administraciones.
“Con este presupuesto, que no tiene ningún sentido en la asignación de gasto a las concejalías y carece de cualquier proyecto transformador, el grupo municipal de VOX Sitges no puede dar su apoyo. Estamos ante unas cuentas vacías que solo buscan la supervivencia del gobierno en lugar del beneficio de los ciudadanos”, ha declarado.
Con su voto en contra, VOX ha reafirmado su postura a favor de una gestión económica que priorice la inversión directa en el municipio y reduzca la dependencia institucional, frente a lo que la formación considera una política basada en medidas puntuales sin planificación a largo plazo.