El diputado nacional de VOX, Ricardo Chamorro, ha defendido en sede parlamentaria una posición firme a favor de la biotecnología, pero con una condición esencial: que esté al servicio de los agricultores y ganaderos españoles, y no subordinada a intereses de grandes multinacionales ni a imposiciones ideológicas procedentes de Bruselas.
“Por supuesto que VOX defiende la biotecnología, pero debe estar orientada a nuestra gente, a nuestra soberanía alimentaria y al bienestar del campo español. No aceptamos que se utilice como un instrumento ideológico al servicio de elites o burócratas lejanos”, afirmó.
Chamorro advirtió del riesgo de que la innovación tecnológica se traduzca en nuevas formas de dependencia para el pequeño productor, a través de semillas patentadas, cargas económicas o exclusión de las explotaciones familiares.
“No se puede aceptar que la innovación imponga barreras inasumibles para el pequeño agricultor. Las zonas rurales ya están siendo despobladas y marginadas. Hay que cuidar la dimensión social y nacional de nuestra agricultura”, subrayó.
VOX plantea tres principios rectores para el desarrollo de la biotecnología en España:
- Soberanía alimentaria: toda innovación debe reforzar la capacidad nacional para producir alimentos con libertad y dignidad para el productor español.
- Prudencia y garantías: transparencia, trazabilidad, seguridad alimentaria y respeto al derecho del agricultor a conservar sus propias semillas.
- Investigación nacional: inversión en centros de excelencia españoles, universidades y científicos, con transferencia real al sector agrario.
En este sentido, Chamorro denunció los efectos de la competencia desleal con terceros países como Marruecos, donde ya se producen cultivos de forma intensiva y en épocas tradicionalmente exclusivas de España.
“Antes los agricultores españoles competían con la temporalidad. Hoy, en Marruecos, gracias a estas nuevas técnicas, producen sandías y melones todo el año. Esto está dejando fuera del mercado a nuestros productores nacionales”, explicó.
Finalmente, VOX advierte contra la utilización de la biotecnología como herramienta ideológica dentro del Pacto Verde Europeo, que impone restricciones medioambientales a los productores europeos mientras permite importaciones sin control desde países terceros.
“Decimos sí a la ciencia y a la innovación, pero con libertad, prudencia y sentido nacional. Queremos un campo fuerte, libre y productivo, y una biotecnología que sirva a España, no que la someta”, concluyó.


