El portavoz nacional de Seguridad de VOX, Samuel Vázquez, se ha desplazado hasta Cantabria para reunirse con vecinos del municipio de Cartes ante la inminente apertura de un centro de menores extranjeros no acompañados (MENAs) en la localidad.
Tras el encuentro, Vázquez ha atendido a los medios de comunicación y ha denunciado que tanto el Partido Popular como el Partido Socialista “son enemigos que se necesitan”, asegurando que en municipios gobernados por el PSOE es el Ejecutivo regional quien impulsa este tipo de centros, mientras que “las consecuencias las pagan los de siempre: los vecinos”.
El portavoz de Seguridad de VOX ha criticado que el bipartidismo “se echa la culpa mutuamente para no perder votantes” y ha cuestionado el uso del término “niños” en relación con los residentes de estos centros. En este sentido, ha señalado que en aquellas comunidades donde VOX ha promovido pruebas de determinación de edad, “como ocurrió en Aragón, más del 70% resultaron ser varones en edad militar y no menores”.
Vázquez ha subrayado la preocupación de los vecinos ante la llegada de personas “que no conocen, de las que no saben su procedencia ni sus antecedentes”, lo que, según ha afirmado, genera inquietud en materia de seguridad y convivencia.
Asimismo, ha recordado un suceso ocurrido el pasado verano en Madrid, en las inmediaciones de un centro de estas características, en el que una menor fue agredida sexualmente. Según ha explicado, el autor no era menor de edad y había sido expulsado previamente de otros países europeos por delitos violentos. Para Vázquez, este caso evidencia “las consecuencias de una política irresponsable en materia de inmigración”.
El portavoz nacional de Seguridad de VOX ha lanzado una advertencia al PP y al PSOE asegurando que “no vamos a ser el experimento de nadie” y que su formación “no admite el más mínimo riesgo cuando se trata de la vida y la seguridad de nuestros hijos”.
Finalmente, ha reiterado la posición de VOX en esta materia: “Si son niños, con sus padres. Si no son niños, a sus países”, defendiendo una política de control fronterizo y expulsión de quienes accedan ilegalmente a España.


