VOX Melilla ha analizado los últimos datos de empleo publicados y ha mostrado su preocupación por la realidad que se esconde tras las cifras oficiales. Aunque en febrero se ha registrado una bajada del paro respecto al mes anterior, la formación advierte de que la mejora puntual no puede ocultar los problemas estructurales que arrastra la ciudad desde hace décadas.
Desde VOX señalan que la precariedad laboral, la rotación constante y la temporalidad encubierta continúan marcando el día a día de miles de trabajadores. “Muchos melillenses encadenan contratos sin estabilidad ni proyecto vital, viviendo en una incertidumbre permanente que afecta directamente a sus familias”, denuncian.
La formación también cuestiona la tasa oficial de paro del 9,93% con la que se cerró 2025. A su juicio, este dato resulta incompleto si se tiene en cuenta la situación de los trabajadores fijos discontinuos que no están actualmente trabajando y que no siempre figuran como desempleados en determinadas estadísticas. Se estima que alrededor de 800.000 personas en esta modalidad no aparecen reflejadas como paradas en ciertos periodos, lo que, según VOX, “distorsiona la fotografía real del mercado laboral y genera una percepción engañosa de recuperación”.
En el caso específico de Melilla, VOX valora la bajada mensual del paro, pero insiste en que la ciudad sigue encabezando históricamente las tasas de desempleo en España. La formación apunta a la falta de tejido productivo sólido, la excesiva dependencia del empleo público y las escasas oportunidades para el sector privado como los principales obstáculos para el desarrollo económico.
Asimismo, VOX Melilla destaca una paradoja preocupante: mientras el desempleo continúa siendo elevado, un 39% de las vacantes laborales en España se queda sin cubrir por falta de talento adecuado. Según la formación, esto evidencia un desajuste entre la formación que se ofrece y las necesidades reales del mercado laboral.
El diputado en la Asamblea, José Miguel Tasende, ha subrayado que “Melilla no puede quedarse al margen de este debate” y ha defendido una serie de medidas prioritarias:
- Impulsar una formación profesional adaptada a los sectores con demanda real.
- Fomentar el emprendimiento y facilitar la actividad de autónomos y pymes.
- Apostar por la estabilidad laboral frente a la precariedad encubierta.
- Reforzar las políticas activas de empleo con resultados medibles y evaluables.
Desde VOX Melilla insisten en que el empleo no puede reducirse a un ejercicio de maquillaje estadístico. “Las familias melillenses no viven de porcentajes, sino de nóminas estables y expectativas de futuro”, señalan.
“Melilla merece un modelo económico que genere empleo digno, estable y basado en el talento. Ese debe ser el verdadero objetivo”, ha concluido Tasende.


