El diputado nacional de VOX por Huelva, Tomás Fernández, ha denunciado la “inacción” del Miteco, al recordar que el Gobierno respondió por escrito en septiembre de 2020 a una pregunta formulada por VOX en el Congreso que ya tenía diseñado “a nivel de proyecto constructivo” el proyecto de “Aportación de arena y mejora de los dispositivos de retención de la misma” en la playa de Matalascañas, con “un presupuesto de 5.999.863,12 euros”, y que se encontraba entonces “en evaluación ambiental ordinaria”.
Fernández ha enmarcado esta denuncia en la preocupación trasladada por la Asociación de Propietarios de Matalascañas, en una reunión junto al portavoz del GP VOX Andalucía, Manuel Gavira, y en la que se ha insistido en la ausencia de una respuesta política firme y coordinada ante un problema que se repite año tras año.
Al respecto, el diputado nacional de VOX por la provincia onubense ha subrayado que, si esa actuación se hubiese ejecutado en tiempo y forma, el litoral habría llegado en mejores condiciones a los últimos temporales, evitando o reduciendo los desprendimientos y graves daños estructurales registrados en el paseo marítimo de Matalascañas.
Fernández Ríos ha recordado que el 19 de febrero de 2014, el entonces director general de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, Pablo Saavedra, presentó en Huelva —junto a la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo— la Estrategia para la protección de la costa de Huelva, un plan que por primera vez abordaba todo el frente costero de la provincia y que ya situaba a Matalascañas como zona prioritaria de actuación.
“Han pasado años de anuncios y papeles, mientras la realidad es que cada temporal se lleva por delante un poco más de playa. Esto no es mala suerte: es falta de voluntad política y de gestión”, ha señalado Fernández.
VOX recuerda que el MITECO acabó aprobando definitivamente el proyecto mediante resolución de 21 de junio de 2024, con el mismo presupuesto (5.999.863,12 €). La intervención contemplaba remodelar espigones y aportar 700.000 m³ de arena a lo largo de 3.700 metros de playa, con un plazo estimado de ejecución de cuatro meses.
Para VOX, esta secuencia confirma el problema de fondo: se reconoció la necesidad, se anunció el proyecto y, aun así, no se actuó a tiempo. “Cuando la Administración llega tarde, lo pagan los vecinos, el empleo y el turismo”, ha añadido.