Hay una certeza que atraviesa todo el debate: conociendo el perfil de Javier Ortega Smith, Santiago Abascal no va a jubilarlo de la política española.
La decisión de VOX de apartarlo de la mesa ejecutiva marcó el final de su etapa dentro del partido, pero no su final como actor político. Ortega Smith no es un dirigente de retirada silenciosa ni de segundas filas prolongadas. Si sale, sale para seguir jugando.
La ruptura está decidida y el final es conocido: Ortega Smith seguirá en política. Lo que queda por definir es cómo y cuándo ejecutará su salida de VOX y cuál será el camino elegido hasta 2027.
Los escenarios abiertos: la salida está decidida, el tempo no.
Escenario 1: ruptura con VOX y conservación del escaño
Uno de los escenarios plausibles es que, llegado el momento, Ortega Smith rompa con VOX pero conserve el acta de diputado. Se trata de una posibilidad legal y parlamentaria que permitiría:
- Mantener visibilidad institucional.
- No desaparecer del tablero político durante la transición.
- Disponer de tiempo para redefinir su encaje futuro, incluido un eventual acercamiento al entorno que impulsa Iván Espinosa de los Monteros y Atenea.
Coste político
Este escenario conlleva un desgaste evidente:
- VOX podría instalar el relato del “escaño ganado con otras siglas”.
- Parte del electorado lo interpretaría como deslealtad.
- Se activarían comparaciones incómodas con Ábalos, aunque el contexto sea distinto.
Es una opción que preserva la voz, pero encarece el relato.
Escenario 2: ruptura y entrega del acta
Otra posibilidad es que Ortega Smith renuncie al escaño.
Ventaja
- Coherencia simbólica máxima.
- Cierre limpio y sin ambigüedades.
Coste
- Salida inmediata del Congreso.
- Pérdida total de visibilidad institucional.
- Desaparición del foco político justo cuando se reconfigura el espacio a la derecha.
Es un escenario éticamente sólido, pero políticamente limitante.
Escenario 3: retrasar la ruptura
También es posible que Ortega Smith dilate la salida, permanezca formalmente en VOX durante un tiempo y ejecute la ruptura más adelante, cuando el calendario electoral haga el gesto más relevante.
Riesgo
- Quedar en una zona de irrelevancia prolongada.
- Que el partido avance sin él mientras espera.
Este escenario convierte el tiempo en un arma de doble filo.
Escenario 4: salida directa y encaje en un nuevo proyecto
Finalmente, cabe la hipótesis de una salida clara y una integración directa en un proyecto alternativo, como el que se está articulando en torno a Atenea, con vistas a las elecciones generales de 2027. No hay confirmación de que este sea el camino elegido, pero forma parte del tablero real.
Conclusión
No puede afirmarse qué hará Ortega Smith ni cuándo lo hará.
Lo único claro es que la decisión de VOX de apartarlo cambió definitivamente el escenario y abrió una etapa de indefinición estratégica.
A partir de ahí, cada opción tiene un coste distinto:
- quedarse con el escaño preserva la voz, pero desgasta el relato;
- renunciar limpia la imagen, pero borra la presencia;
- esperar puede maximizar impacto… o diluirlo.
En política, no decidir también es una decisión. Y hoy, en el caso de Ortega Smith, el cuándo pesa tanto como el qué.