El Grupo Municipal VOX Málaga ha presentado una iniciativa en la que se denuncia el abandono absoluto de los arroyos de nuestra ciudad, un problema que vuelve a evidenciarse ahora que se acerca la época de lluvias.
«Hoy estamos aquí, junto al arroyo Jaboneros, porque su estado es inaceptable: la parte alta del cauce sigue llena de maleza, cañas, ramas y restos acumulados desde la DANA de noviembre de 2024», ha declarado la portavoz adjunta de la Formación, Yolanda Gómez.
“Cada otoño asistimos al mismo espectáculo: cauces llenos de maleza, vecinos preocupados y administraciones que se echan la culpa. Es una irresponsabilidad que se repite año tras año”, señala Gómez.
Aquella tormenta dejó imágenes que todos recordamos: cañas y barro invadieron las playas del Palo, el puente del Jaboneros se convirtió en punto de reunión de vecinos alarmados por la crecida, y en Guadalmar, las montañas de cañas y palos arrastradas por el Guadalhorce dejaron la zona devastada.
Un año después, nada ha cambiado. No se ha hecho una limpieza en condiciones, ni se ha elaborado un plan de mantenimiento. Cada vez que llueve, los vecinos vuelven a temer lo peor.
La burocracia de la Agenda 2030 impide limpiar los cauces
Esta situación es fruto directo de una política absurda: la Agenda 2030. Uno de sus objetivos habla de “gestionar sosteniblemente los montes y luchar contra la desertización”, pero en la práctica lo que ha traído son leyes y normas que impiden limpiar nuestros cauces y montes.
La Ley de Montes, adaptada para cumplir con esa agenda ideológica, ha multiplicado la burocracia: ahora hace falta pedir permisos para desbrozar, retirar ramas o limpiar arroyos, con el pretexto de “proteger la fauna, el suelo y la biodiversidad”.
“Estas normas, bajo la excusa de la sostenibilidad, han convertido la gestión de nuestros cauces en una trampa burocrática. La realidad es que esa burocracia pone en riesgo la seguridad de los malagueños”, ha explicado Gómez.
Porque cuando no se limpia, la maleza se acumula, los cauces se taponan, y los montes se llenan de combustible natural. Eso provoca inundaciones en invierno e incendios en verano.
La presa de Cassasola, otro ejemplo de dejadez
Desde el Grupo Municipal se ha recordado que la presa de Cassasola tampoco ha sido limpiada, lo que agrava el riesgo de inundaciones en toda la cuenca del Guadalmedina.
“No limpiar los arroyos, ni siquiera la presa de Cassasola, es jugar con fuego. Cuando llegue una nueva DANA, los responsables políticos del PP y los defensores de la Agenda 2030 tendrán que mirar a los ojos a los malagueños afectados”, ha advertido la portavoz adjunta de VOX.
La acumulación de sedimentos y vegetación en el entorno de la presa reduce su capacidad de contención y aumenta la posibilidad de desbordamientos cuando llegan lluvias intensas.
Falta de coordinación e inversión
Mientras tanto, el PP en el Ayuntamiento y en la Junta miran hacia otro lado. Hablan de sostenibilidad, pero no limpian los arroyos ni los ríos. Dicen proteger el medio ambiente, pero no protegen a las familias que viven cerca de estos cauces.
“El PP habla de sostenibilidad, pero olvida lo esencial: la seguridad de las personas. No se trata de ideología, sino de responsabilidad y prevención”, ha subrayado Yolanda Gómez.
La realidad es que faltan inversiones en limpieza y mantenimiento ordinario. Los 206 millones de euros pendientes en infraestructuras hidráulicas son otro problema, pero lo urgente ahora mismo es desbrozar, limpiar y garantizar el flujo de agua en los arroyos urbanos.
VOX propone soluciones urgentes
Por todo ello, el Grupo Municipal ha presentado una iniciativa en la que exige:
- Un plan municipal de limpieza y mantenimiento regular de los arroyos y cauces urbanos, con especial atención al arroyo Jaboneros, el Guadalhorce y el Campanillas.
- Una supervisión periódica antes de la época de lluvias.
- Una coordinación real entre Ayuntamiento y Junta, para evitar que la falta de limpieza y la burocracia acaben costando vidas o bienes a los malagueños.
“Desde VOX exigimos actuar ya. Málaga no puede seguir pagando las consecuencias de la incompetencia del PP ni de las políticas ecologistas que solo sirven para paralizar la gestión”, ha concluido Yolanda Gómez.


