Iván Espinosa de los Monteros insiste en que España atraviesa “el peor momento de nuestras vidas” y reclama un cambio político inmediato que, a su juicio, debe llegar acompañado de reformas estructurales. En una entrevista con El Español, el exdiputado repasó la situación institucional, económica y social, defendió ajustes en la Constitución y volvió a cargar contra el Gobierno por sus políticas feministas e inmigratorias.
El dirigente negó cualquier acercamiento al Partido Popular tras su presencia en la manifestación del domingo, asegurando que asistió tanto a la protesta convocada por los populares como a otra organizada por Revuelta. “Apoyo toda manifestación cívica y legítima contra un Gobierno deslegitimado”, afirmó, insistiendo en que su participación responde al descontento social y no a movimientos estratégicos.
Sobre la posibilidad de una moción de censura liderada por Alberto Núñez Feijóo, señaló que, aunque sin apoyos garantizados supone un riesgo, podría ofrecer beneficios políticos al centrar el debate en un proyecto alternativo de país y obligar al resto de partidos a fijar posiciones claras. Cree incluso que podrían surgir “sorpresas” entre las formaciones nacionalistas.
En materia institucional, Espinosa propuso elevar los requisitos para que un partido acceda al Congreso o forme grupo propio: al menos un 5% de voto nacional y 18 escaños. Considera además que quienes no renuncien expresamente a la violencia o a la ruptura de España no deberían participar en las Cortes. Vinculó esta posición con el caso de Bildu y acusó al PSOE de erosionar la separación de poderes.
Aunque no cree que el momento político sea adecuado, se mostró favorable a reformas constitucionales. Entre los cambios que impulsaría, citó revisar el sistema autonómico, eliminar la disposición que permite la eventual anexión de Navarra al País Vasco y reforzar el cumplimiento efectivo de la Carta Magna. Reivindicó un espíritu reformista inspirado en las enmiendas puntuales del sistema estadounidense.
Las críticas más duras llegaron al abordar las políticas feministas del Gobierno. Espinosa calificó el feminismo institucional de “fraude” y responsabilizó al Ejecutivo de poner en riesgo a las mujeres con la ley del “solo sí es sí” y la posterior reducción de penas a agresores sexuales. Vinculó además el aumento de inseguridad a la inmigración irregular, defendiendo la existencia de una correlación entre ciertos delitos y orígenes culturales. Reiteró que Vox fue el único partido que advirtió durante años sobre los efectos sociales y laborales de la inmigración masiva, mientras “la izquierda niega el problema y el PP oscila”.
En su diagnóstico general, el exdiputado afirmó que España lleva 17 años sin recuperar el nivel de riqueza por habitante previo a 2007 y criticó la “inestabilidad permanente” del Gobierno, que, según él, no logra acuerdos ni legislativos ni presupuestarios y depende de socios que exigen “concesiones inasumibles”. Finalmente, recordó que Vox siempre ha acudido a los actos donde estaba presente el Rey y cuestionó el giro del PSOE respecto a la Corona.


