El grupo municipal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, presidido por Gonzalo de Oro, ha denunciado públicamente la manipulación ideológica del Barómetro Municipal de Barcelona, convertido por el gobierno socialista de Jaume Collboni en un instrumento de propaganda política al servicio de la izquierda.
Tras analizar el cuestionario correspondiente a la segunda oleada del año, VOX ha constatado la inclusión de preguntas claramente sesgadas, con una fuerte carga ideológica, orientadas a legitimar los dogmas progresistas del gobierno municipal. El barómetro pregunta por la supuesta “necesidad” del feminismo, la Agenda 2030 o el Pla Ciutat Refugi, sin ofrecer alternativas críticas, enfoques plurales ni opciones que representen a una parte muy significativa de los barceloneses.
“El gobierno de Collboni utiliza dinero público para adoctrinar a los ciudadanos y fabricar un relato político favorable a la izquierda”, ha denunciado Gonzalo de Oro. “No estamos ante una encuesta neutral, sino ante un cuestionario diseñado para reafirmar las obsesiones ideológicas del socialismo y silenciar los problemas reales de Barcelona”.
El presidente del grupo municipal de VOX ha sido tajante: “Si el barómetro no pregunta por la inseguridad creciente en nuestros barrios, por la inmigración ilegal y descontrolada, por el deterioro de los servicios municipales o por el abandono de las familias y los trabajadores, entonces no es un barómetro: es un panfleto demoscópico disfrazado de ciencia”.
Desde VOX se advierte de que este uso partidista de una herramienta financiada con fondos públicos supone una falta de respeto a los barceloneses y una manipulación inadmisible de la opinión pública. “Collboni no quiere escuchar a los ciudadanos, quiere decirles lo que tienen que pensar”, ha añadido De Oro.
Por todo ello, VOX exigirá la revisión inmediata del cuestionario, la eliminación de preguntas ideológicas y la incorporación de variables que reflejen las verdaderas preocupaciones de los barceloneses, como la seguridad, la presión migratoria, el acceso a la vivienda, la limpieza, el estado de los servicios públicos y la calidad de vida en la ciudad. “Barcelona no necesita más propaganda socialista. Necesita soluciones reales y respeto por la pluralidad de pensamiento”, ha concluido Gonzalo de Oro.


