El Parlamento de Canarias ha rechazado hoy, con el voto en contra de los 14 diputados presentes de todos los grupos parlamentarios salvo VOX, la Proposición No de Ley defendida por el portavoz del grupo, Nicasio Galván, relativa al rechazo de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y de la elevada tasa de basuras, conocida como “basurazo”.
VOX ha sido la única formación que se ha opuesto frontalmente a estas medidas, de carácter ideológico y recaudatorio, que ya se están aplicando en municipios como Las Palmas de Gran Canaria, Granadilla de Abona o La Laguna, y que no se aplican en Santa Cruz de Tenerife gracias a VOX.
Durante el debate, el Partido Popular ha intentado justificar su voto en contra alegando que, mientras siga vigente la normativa europea —aprobada por el propio PP en Bruselas—, solo cabe “parchear” o retrasar la aplicación de las ZBE en función de cada caso. Por su parte, Coalición Canaria ha defendido que la votación municipal y la regional “no tienen relación”, pese a tratarse de las mismas leyes y las mismas medidas, diferenciadas únicamente por su ámbito de aplicación.
En su intervención, Galván ha recordado que las ZBE responden a una imposición ideológica procedente de Bruselas, asumida sin resistencia por el bipartidismo (PP y PSOE), y materializada en la Directiva 2008/50/CE. Una normativa que ha condicionado de forma drástica la movilidad y los hábitos de vida de millones de españoles.
En cuanto al llamado “basurazo”, el portavoz de VOX ha subrayado que fue introducido por el Gobierno socialista mediante un decreto ómnibus en el Congreso, con la firme oposición de VOX, y que tiene su origen en la Ley de Economía Circular impulsada desde la Unión Europea.
La aplicación de estas políticas está obligando a miles de canarios a sustituir sus vehículos por otros con etiqueta medioambiental, con un sobrecoste inasumible para muchas familias. “Un coche eléctrico cuesta entre 7.000 y 9.000 euros más que uno de gasolina”, ha recordado Galván, advirtiendo de que más de la mitad de los canarios se verán perjudicados.
Aunque el ejemplo de Santa Cruz de Tenerife demuestra que estas medidas pueden revertirse, Galván ha advertido de que los parches no son suficientes: “Hay que ser firmes y rechazar las leyes del Pacto Verde”.
La Proposición No de Ley de VOX planteaba, entre otras medidas:
- El rechazo frontal al fanatismo verde, la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo.
- La revocación inmediata de la implantación obligatoria de las ZBE.
- La anulación de la normativa que impone el “basurazo”.
- La reversión de las ZBE ya aprobadas en Canarias y la eliminación de sanciones a los vecinos.
“La negativa en bloque del resto de grupos demuestra la falta de voluntad política para frenar el plan europeo de Von der Leyen y deja al descubierto la incoherencia de PP y CC”, ha concluido Galván.


