El vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, Alberto Nadal, ha defendido la necesidad de introducir flexibilidades en el periodo de transición entre tecnologías en el sector de la automoción, ante lo que ha calificado como una posición de “rigidez y planteamientos ideológicos estrictos” por parte del Gobierno.
Nadal ha señalado que el Partido Popular considera que existen más soluciones tecnológicas y que todas ellas deben ser exploradas. “Hay que ofrecer el máximo diálogo y la máxima capacidad para introducir flexibilidad y adaptar el proceso de transición al ritmo que permita la evolución de la demanda y de la tecnología existente”, ha afirmado.
El dirigente popular ha advertido de que la Unión Europea ha generado desconcierto en el sector al establecer fechas “excesivamente rígidas”, basadas más en la regulación que en la realidad del mercado, la tecnología disponible o las infraestructuras necesarias. Asimismo, ha subrayado que los hitos intermedios fijados trasladan una enorme responsabilidad a los fabricantes, independientemente de si disponen o no de los instrumentos necesarios para cumplirlos.
“El sector del automóvil soporta un peso regulatorio muy elevado y los objetivos fijados no siempre son realistas ni alcanzables en los plazos establecidos”, ha explicado Nadal, quien ha asegurado que la industria tendrá siempre al Partido Popular, tanto a nivel nacional como autonómico, de su lado en todos los procesos de diálogo y negociación.
En materia de comercio internacional, el vicesecretario económico ha defendido que “el campo de juego sea equivalente para todos los competidores” y ha garantizado que el PP estará vigilante para evitar que la industria española se encuentre en desventaja frente a otros mercados.
Además, ha apostado por reforzar el componente tecnológico de la industria, avanzando que el Partido Popular utilizará todos los instrumentos fiscales e incentivos a su alcance para impulsar la investigación y el desarrollo en España y en el conjunto de Europa.
Nadal ha asegurado que cuando el Partido Popular llegue al Gobierno impulsará “una política volcada en la mejora de la productividad y la competitividad de la economía española”, con especial atención a sectores estratégicos como el automóvil.
Ha recordado que España es el segundo productor europeo y el noveno mundial, con 17 fábricas, 40 modelos asignados —22 de ellos electrificados— y una producción anual de 2,4 millones de vehículos, de los que el 86% se destinan a la exportación. El sector representa cerca del 7,5% del PIB y el 9% del empleo, con una balanza comercial positiva de casi 16.000 millones de euros en 2024.
“El automóvil es un pilar estratégico para nuestra economía y merece una transición realista, competitiva y dialogada”, ha concluido.


