El Grupo Municipal VOX en Benalmádena ha denunciado este martes la «deriva preocupante» del equipo de Gobierno del Partido Popular tras conocerse la imputación del concejal de Aperturas, Raúl Campos, un hecho que se suma a la investigación que afecta al alcalde, Juan Antonio Lara, en relación con contratos públicos.
El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Benalmádena, Joaquín Amann, ha asegurado que «ya no estamos hablando de un caso aislado, sino de dos casos dentro del mismo equipo de Gobierno y en menos de tres años de mandato».
Para Amann, «esto no es casualidad, sino la consecuencia de una forma de gobernar basada en la falta de transparencia, en la opacidad y en la ausencia total de explicaciones a los vecinos». En este sentido, ha subrayado que «lo más grave no es solo que existan investigaciones judiciales, sino el silencio con el que el Partido Popular está respondiendo a unos hechos de enorme gravedad pública».
«El verdadero problema es que Benalmádena tiene hoy un gobierno que no da explicaciones, que no aclara qué está pasando con los contratos públicos y que actúa como si tener mayoría absoluta fuera un cheque en blanco», ha afirmado el portavoz de VOX.
Amann ha advertido además de que «la mayoría absoluta le está sentando mal al Partido Popular, pero lo peor es que le está sentando mal a Benalmádena». A su juicio, «cuando no hay control, aparece la opacidad; cuando no hay transparencia, aparecen las dudas; y cuando no hay explicaciones, lo que crece es la desconfianza».
Desde VOX se considera que «dos imputaciones en menos de tres años son un síntoma evidente» de una forma de gestionar el Ayuntamiento «en la que se ha sustituido la rendición de cuentas por el silencio y la transparencia por la opacidad».
Por todo ello, el Grupo Municipal VOX en Benalmádena ha exigido «explicaciones inmediatas y públicas» tanto del concejal Raúl Campos como del alcalde, Juan Antonio Lara, así como «transparencia total en todos los expedientes vinculados a estas denuncias y en otros asuntos de máxima relevancia para el municipio, como la gestión del agua o la reordenación urbanística de los terrenos de Tívoli».
«Benalmádena no puede permitirse seguir bajo una gestión opaca y bajo la duda permanente. Los vecinos merecen un gobierno que rinda cuentas, que actúe con luz y taquígrafos y que no se esconda cuando aparecen informaciones de esta gravedad», ha concluido Amann.


