El portavoz del Grupo Municipal VOX en Carlet, Javier Marí, ha presentado una iniciativa centrada en la seguridad de los espacios públicos y la defensa de la libertad de las mujeres. La propuesta establece como condición general que, para acceder o permanecer en las dependencias municipales, será necesario permitir la identificación visual del rostro de forma obligatoria. Sin excepciones, ni por motivos ideológicos, ni religiosos.
Para el portavoz de VOX, «esta medida es fundamental para proteger a los empleados públicos y asegurar la correcta identificación de los ciudadanos».
Marí ha calificado el burka y el niqab como «cárceles de tela« y símbolos de opresión que representan la invisibilidad forzada de la mujer, rechazando que se trate de simples símbolos religiosos. En su intervención, ha advertido sobre un «choque frontal» con los valores occidentales debido a una inmigración masiva proveniente de países islámicos que, a su juicio, importa una cultura donde la mujer queda relegada a un segundo plano.
El portavoz advirtió que muchos de los inmigrantes que han entrado gracias a las políticas de fronteras abiertas profesan el Islam más radical. Los más radicales imponen la sharia, que entre otras cosas, imponen una visión de la mujer que piensa que es un ser inferior, que debe caminar por detrás del hombre, que no tiene derecho a estudiar, conducir, viajar a solas, leer o escribir, que tapar su cuerpo y su cara y su pelo es por su propio bien.


