El vicepresidente de la Junta de Extremadura y consejero de Desregulación, Servicios Sociales y Familia, Óscar Fernández Calle, ha defendido en el Congreso de los Diputados la desregulación como una de las claves para transformar la Administración autonómica y hacerla “más ágil, más útil y más cercana”.
Fernández Calle ha participado en la Jornada de Desregulación y Crecimiento Económico, organizada por VOX y la Fundación Disenso, junto al presidente nacional de VOX, Santiago Abascal; el economista estadounidense Arthur Laffer; José María Figaredo y el vicepresidente andaluz Manuel Gavira.
“Ese es nuestro trabajo”
El dirigente de VOX ha defendido que desregular no consiste únicamente en eliminar trámites, sino en cambiar la relación entre ciudadanos y Administración para evitar que sean los primeros quienes tengan que aportar repetidamente información que ya obra en poder de los organismos públicos.
Como ejemplo, Fernández Calle ha explicado el procedimiento aplicado para ayudar a agricultores, ganaderos y apicultores afectados por los incendios forestales, utilizando los datos ya disponibles en la Junta para identificar explotaciones perjudicadas y tramitar ayudas de oficio.
“¿Por qué tenemos que obligar a los afectados a hacer nuestro trabajo? No, ese es nuestro trabajo”, ha afirmado.
Menos trámites y una Administración que vaya al ciudadano
Fernández Calle ha destacado otras medidas impulsadas en Extremadura, como la eliminación de la cita previa salvo cuando sea imprescindible, el silencio administrativo positivo cuando la normativa lo permite, la historia social única y el Buzón de Desregulación para que ciudadanos, autónomos y empresas puedan comunicar directamente cargas burocráticas.
“No sólo hemos cambiado de dirección, sino también de sentido: ahora es la Junta de Extremadura la que va al ciudadano y no el ciudadano el que tiene que peregrinar a la Junta”, ha resumido.
El vicepresidente también ha vinculado la desregulación con la política fiscal y ha defendido que reducir impuestos puede combinarse con una mejora de los servicios públicos.
“Bajar los impuestos y, a la par, mejorar los servicios públicos también es desregular”, ha concluido.


