El presidente del Grupo Municipal de VOX en Barcelona, Gonzalo de Oro, ha criticado el rechazo a la propuesta de su formación para suspender las relaciones institucionales del Ayuntamiento con Marruecos tras los acontecimientos registrados en Ceuta a finales de julio.
Según VOX, la iniciativa fue rechazada en la Comisión de Presidencia, Seguridad y Régimen Interior con los votos en contra de PSC, Junts, ERC y Barcelona en Comú.
La propuesta había sido promovida por el concejal Liberto Senderos Oliva y defendida en comisión por Gonzalo de Oro. Planteaba suspender preventivamente la participación municipal en actos institucionales o protocolarios promovidos por representantes marroquíes mientras se esclarece la actuación de Marruecos durante la crisis fronteriza.
VOX mantiene que aquellos acontecimientos no pueden interpretarse únicamente como una crisis migratoria y atribuye a Marruecos responsabilidad en la presión sobre la frontera. La formación ya ha trasladado esta posición a instituciones nacionales y europeas, apoyándose en un informe policial que, según VOX, recoge una actuación previa de fuerzas marroquíes durante los hechos.
VOX pide suspender las relaciones institucionales
“Lo que pasó en Ceuta afecta a toda España y también a la ciudad de Barcelona”, ha señalado Gonzalo de Oro.
El dirigente municipal considera que el Ayuntamiento debe revisar qué relaciones institucionales mantiene con Marruecos y con organismos oficiales del país mientras continúa el debate sobre lo ocurrido en Ceuta.
La crisis ya había provocado otro enfrentamiento entre VOX y el resto de grupos municipales. El Ayuntamiento abrió a comienzos de septiembre un expediente informativo a Gonzalo de Oro después de que mostrara junto a Joan Garriga banderas de Ceuta desde el balcón consistorial durante una concentración en la plaza Sant Jaume.
El dinero público, segundo eje de la propuesta
Además de las relaciones institucionales, VOX pone el foco en las subvenciones, convenios y recursos económicos gestionados por el Ayuntamiento.
Gonzalo de Oro reclama garantizar que ninguna partida municipal termine financiando organizaciones o actividades dirigidas a facilitar entradas irregulares en España.
“Hay que recordar que el dinero público no es del gobierno municipal, ni siquiera del Ayuntamiento; es de los barceloneses”, ha señalado.
VOX pide por ello reforzar la fiscalización sobre las entidades receptoras de fondos y conocer el destino final de las ayudas relacionadas con programas migratorios.
Esta reclamación no implica que se haya acreditado que alguna subvención concreta del Ayuntamiento esté financiando actividades ilegales; la formación plantea precisamente que se refuercen los mecanismos de control para descartarlo.
El choque político por Ceuta llega a Barcelona
La crisis de Ceuta continúa condicionando el debate político nacional. Durante esta misma semana, el Congreso ha debatido iniciativas relacionadas con el retorno de menores, la actuación de las Fuerzas Armadas y las ayudas destinadas a la ciudad autónoma.
VOX pretende trasladar también ese debate a las administraciones locales y sostiene que los ayuntamientos pueden actuar tanto sobre sus relaciones institucionales como sobre sus propios presupuestos.
De Oro ha defendido que Barcelona, aunque no tenga competencias sobre control fronterizo o política exterior, sí puede decidir con qué instituciones colabora y qué condiciones impone a la utilización del dinero municipal.
La propuesta no obtuvo los apoyos necesarios, pero VOX anuncia que seguirá reclamando una revisión de las relaciones del Ayuntamiento con Marruecos y un mayor control sobre el destino de los fondos públicos vinculados a políticas migratorias.


