El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de no haber ejecutado con suficiente rapidez las infraestructuras hidráulicas necesarias para reducir el riesgo de inundaciones en Valencia, después de que las fuertes lluvias del miércoles volvieran a activar las alertas en torno al barranco del Poyo.
El temporal dejó acumulados superiores a los 100 litros por metro cuadrado en algunos puntos de la provincia y obligó a activar la preemergencia hidrológica en el Poyo-Saleta. El caudal del barranco aumentó de forma notable, aunque finalmente no llegó a desbordarse.
“Es un maldito insulto, una ofensa a los ciudadanos”, ha afirmado Abascal, que considera especialmente grave que casi dos años después de la DANA del 29 de octubre de 2024 los municipios afectados sigan afrontando situaciones de riesgo.
Abascal exige acelerar las infraestructuras
El dirigente de VOX sostiene que el Ejecutivo está “impidiendo la construcción de las infraestructuras necesarias para contener estas riadas” y atribuye esa situación a lo que denomina “fanatismo climático”.
La acusación forma parte de la valoración política de Abascal. La Confederación Hidrográfica del Júcar sí mantiene actualmente obras y proyectos de protección frente a inundaciones: en julio informó de que estaban en redacción diez proyectos para las cuencas del Poyo, Magro y Pozalet-Saleta, incluyendo zonas de almacenamiento controlado, ampliaciones del cauce y una conexión del Poyo con el nuevo cauce del Turia.
La CHJ también informó en julio de que había completado 17 obras de emergencia posteriores a la DANA con una inversión superior a 220 millones de euros.
El debate, por tanto, se centra ahora en el ritmo y alcance de las actuaciones estructurales definitivas.
El Poyo vuelve a despertar el temor
Las lluvias del miércoles provocaron inundaciones puntuales, cortes de tráfico, rescates y alteraciones en Metrovalencia, Cercanías y el aeropuerto. Emergencias gestionó centenares de incidencias y envió un aviso ES-Alert por riesgo de inundación.
En Paiporta, el barranco del Poyo fue objeto de vigilancia durante toda la noche. Los municipios afectados superaron finalmente el episodio sin daños personales graves.
Abascal ha aprovechado esta nueva situación para reclamar que las obras de defensa frente a inundaciones pasen a ser una prioridad inmediata.
“Después de dos años, de nuevo se producen estos riesgos”, ha denunciado.
Proyectos todavía en desarrollo
La estrategia anunciada por la Confederación contempla ampliar la capacidad hidráulica del Poyo entre la CV-400 y la V-31, construir áreas para almacenar temporalmente avenidas y desarrollar una vía de evacuación hacia el nuevo cauce del Turia. Las primeras propuestas debían estar disponibles este otoño para iniciar posteriormente el proceso de participación pública.
También se han ejecutado actuaciones de emergencia en Chiva, Torrent, Paiporta y otros municipios. En Chiva, por ejemplo, la CHJ proyectó triplicar la capacidad de desagüe de determinados tramos del barranco hasta unos 600 metros cúbicos por segundo.
Para VOX, estas actuaciones no eliminan la necesidad de acelerar las grandes infraestructuras permanentes.
Abascal sostiene que la protección de los vecinos debe situarse por encima de cualquier otro criterio político y ha responsabilizado al Gobierno central de los retrasos que, a juicio de su formación, continúan dejando expuesta a una parte del área metropolitana de Valencia.


