El presidente del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, Gonzalo de Oro, ha anunciado su oposición a la propuesta del Gobierno de Jaume Collboni de incrementar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de los pisos turísticos mediante recargos de hasta el 150 %.
De Oro ha calificado la iniciativa de «improvisada, puramente recaudatoria y electoralista» y ha cuestionado la rapidez con la que, según ha explicado, el Ejecutivo municipal ha impulsado su tramitación.
El dirigente de VOX sostiene que la medida no aborda las dificultades de acceso a la vivienda en Barcelona y considera que las políticas municipales deberían centrarse en facilitar la construcción y ampliar la oferta disponible.
VOX anuncia su rechazo al recargo del 150 % en el IBI
Gonzalo de Oro ha criticado que el Gobierno municipal haya promovido una comisión extraordinaria para abordar la subida fiscal menos de 24 horas después de la publicación del real decreto-ley al que se ha referido durante su intervención.
El concejal considera que esa rapidez contrasta con la falta de reducciones tributarias que atribuye al mandato de Collboni.
«Han tardado menos de 24 horas desde la publicación del Real Decreto-ley en montar una comisión extraordinaria para poder subir el IBI de los pisos turísticos de hasta un 150 %», ha afirmado.
De Oro ha anunciado un «no contundente» de VOX a la iniciativa y ha acusado al Ejecutivo local de utilizar la fiscalidad como respuesta a los problemas del mercado inmobiliario.
«Para recaudar corren; para ayudar a las familias siempre encuentran una excusa», ha añadido.
Gonzalo de Oro cuestiona la caída de la oferta de alquiler
El presidente del grupo municipal ha vinculado las dificultades de acceso a la vivienda con la reducción de la oferta de alquiler.
Según los datos citados por De Oro, Barcelona cuenta con 60.000 viviendas vacías y la oferta de alquiler habría descendido un 83 % desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno.
Estas cifras forman parte de la argumentación presentada por el concejal y no se acompañan de una fuente estadística en la información facilitada.
De Oro sostiene que las restricciones y los cambios normativos generan incertidumbre entre los propietarios y pueden desincentivar la incorporación de viviendas al mercado.
«Barcelona es un ejemplo de lo que ocurre cuando se cambian continuamente las reglas y se demoniza a quien pone una vivienda en el mercado: la oferta desaparece y los precios se tensionan todavía más», ha asegurado.
Frente a las medidas fiscales y regulatorias, VOX propone facilitar la construcción, reducir obstáculos urbanísticos y ofrecer mayor estabilidad normativa.
Críticas al calendario de las licencias turísticas
Otro de los argumentos expuestos por Gonzalo de Oro se refiere al calendario previsto por el Ayuntamiento para las viviendas de uso turístico.
El concejal ha cuestionado que el Gobierno de Collboni plantee eliminar las licencias de pisos turísticos en 2028 y, al mismo tiempo, impulse un recargo fiscal para 2027 y ejercicios posteriores.
A su juicio, ambas decisiones responden a una política contradictoria hacia el sector.
«Si van a eliminar esta actividad en 2028, no tiene sentido correr para aprobar una subida de impuestos para 2027 y ejercicios sucesivos», ha afirmado.
De Oro también ha advertido de posibles consecuencias laborales y ha señalado que cerca de 40.000 empleos podrían verse afectados por las decisiones municipales sobre los pisos turísticos.
Se trata de una estimación expuesta por el dirigente de VOX; la información facilitada no incluye un estudio que permita verificar esa cifra ni atribuir todos esos posibles efectos al recargo del IBI.
VOX compara la recaudación municipal con la inversión en vivienda social
Durante su intervención, Gonzalo de Oro también ha cuestionado las prioridades presupuestarias del Ayuntamiento de Barcelona.
Según las cantidades aportadas por el concejal, el consistorio recauda alrededor de 980 millones de euros anuales en impuestos y tasas vinculados a vivienda y construcción.
De Oro ha contrapuesto esa cifra con los 23,8 millones de euros que, según ha señalado, se destinan a la construcción de vivienda social.
El dirigente ha calculado que esa partida representa aproximadamente el 2,4 % de la recaudación citada y el 0,57 % de un presupuesto municipal total superior a 4.180 millones de euros.
Estas comparaciones corresponden a las partidas seleccionadas por VOX y no constituyen, por sí solas, una evaluación completa del gasto municipal en políticas de vivienda.
«Hablan muchísimo y construyen poquísimo», ha reprochado De Oro al Gobierno local.
Más vivienda y seguridad jurídica frente a nuevas restricciones
El presidente del Grupo Municipal VOX ha concluido defendiendo un cambio de orientación en las políticas de vivienda de Barcelona.
La formación propone aumentar la oferta residencial, facilitar la construcción, reducir las trabas urbanísticas y reforzar la seguridad jurídica de los propietarios.
De Oro también ha reclamado una mayor colaboración entre la Administración y la iniciativa privada para impulsar nuevas promociones.
El concejal considera que las políticas municipales han enfrentado a distintos sectores relacionados con el mercado inmobiliario y el turismo.
«Han dedicado tanto tiempo a construir enemigos con un relato de buenos y malos, que no les ha quedado tiempo para construir viviendas», ha afirmado.
Finalmente, ha reiterado que VOX rechazará el incremento fiscal planteado para los pisos turísticos y ha insistido en que la prioridad municipal debería ser ampliar la oferta de vivienda.


