El Grupo Municipal de VOX en Oviedo ha manifestado su rechazo al plan presentado para la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Cultura en 2031, al considerar que el documento estratégico está contaminado por una visión ideológica alineada con la Agenda 2030 y con el discurso de la izquierda cultural.
La portavoz del grupo, Alejandra González, ha señalado que VOX «reconoce la importancia de posicionar Oviedo en el mapa cultural europeo» y que lograr esta designación permitiría «transmitir y poner en valor nuestra herencia cultural, histórica y artística». Sin embargo, ha denunciado que el proyecto actual «degrada la cultura» al ignorar elementos esenciales de la identidad española como la tauromaquia o al abandonar el patrimonio local, como el caso de la Fábrica de Gas.
González ha afirmado que VOX defiende una cultura «de todos y para todos, sin etiquetas ni intereses partidistas», y que el partido estaría dispuesto a apoyar un documento estratégico si estuviera «bien planificado, argumentado y libre de lenguaje ideológico».
El rechazo de VOX se fundamenta, según ha explicado, en las discrepancias de fondo con el planteamiento del documento, que toma como base la Agenda Urbana de Oviedo y está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Para VOX, esta agenda representa una amenaza al modelo cultural, social y económico de la nación.
En este sentido, González ha criticado el uso de expresiones como “resiliencia”, “migrantes”, “empoderamiento”, “género diverso”, “justicia de género” o “igualdad sustantiva”, calificándolas como un «lenguaje ideológico deliberado» que poco tiene que ver con la cultura asturiana o española.
«¿Es realmente necesario utilizar semejante terminología para hablar de cultura?», se ha preguntado, concluyendo que «este equipo de gobierno sigue el juego de la izquierda y pactan con los comunistas porque son lo mismo».


