La diputada del Partido Popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha criticado con dureza la actuación del Gobierno de Pedro Sánchez y ha asegurado que la actual legislatura está marcada por situaciones “sin precedentes” en la política española.
Durante su intervención, Álvarez de Toledo ha recordado que el propio presidente del Gobierno aseguró en el pasado que la amnistía era “radicalmente inconstitucional”, una posición que, según ha señalado, cambió tras las elecciones del 23 de julio. “Pasó de ser inconstitucional a plenamente constitucional con la misma ley vigente”, ha afirmado, criticando lo que considera un “milagro político” impulsado por intereses electorales.
La diputada popular ha denunciado además diversas situaciones que, a su juicio, evidencian la excepcionalidad de la legislatura. Entre ellas ha citado la investigación judicial que afecta a la esposa del presidente del Gobierno, la situación fiscal de su hermano o lo que ha calificado como una “colonización masiva de las instituciones”.
En este sentido, Álvarez de Toledo ha defendido que el Partido Popular está comprometido con “descolonizar las instituciones”, reforzar la independencia de la Fiscalía General del Estado y garantizar que los jueces vuelvan a elegir a los jueces. Asimismo, ha reclamado recuperar el papel del Parlamento como órgano de control al Gobierno y no como “una simple correa de transmisión”.
La dirigente popular también ha criticado que España continúe con los presupuestos generales del Estado de la legislatura anterior, algo que considera una situación anómala desde el punto de vista institucional. Además, ha denunciado el bloqueo de iniciativas legislativas del Partido Popular en el Congreso, asegurando que las propuestas de su partido están siendo “congeladas” en la Mesa de la Cámara.
Finalmente, Álvarez de Toledo ha apelado a la responsabilidad de los ciudadanos ante el contexto político actual. “Todo tiene vuelta atrás”, ha afirmado, subrayando que el futuro del país depende también del compromiso cívico y de la participación de los ciudadanos en las decisiones democráticas.
“Los políticos tenemos una gran responsabilidad, pero no somos los únicos. Los ciudadanos también tienen un papel fundamental en el destino de su país”, ha concluido.


