El eurodiputado de SALF, Alvise Pérez ha lanzado un duro mensaje sobre la situación en Andalucía, describiendo su vínculo con la región como una relación de “amor y odio” marcada por el arraigo personal y la crítica a la gestión política.
Durante su intervención, Pérez expresó su profunda conexión emocional con la comunidad:
“Amo mi tierra, mis raíces, mi cultura y mi gente”, afirmó, recordando su crecimiento en Andalucía. Sin embargo, contrapuso ese sentimiento con una denuncia directa hacia lo que considera décadas de mala gestión institucional.
Crítica a la clase política: “Nos obligaron a irnos”
El activista denunció que millones de españoles, incluido él mismo, se han visto forzados a emigrar por falta de oportunidades:
“La casta política me obligó a irme, como a otros millones de españoles”, aseguró.
En este sentido, señaló que la calidad de vida en Andalucía no está en manos de los propios andaluces, sino de una élite económica extranjera:
“No puedes competir ni para alquilar una casa ni para una hipoteca frente a la clase media europea que viene aquí”.
Vivienda, empleo y desigualdad
Pérez puso el foco en la precariedad laboral y la falta de alternativas económicas en la región, afirmando que muchos ciudadanos se ven limitados a trabajos de baja cualificación:
“Tienes que limitarte a ser camarero o taxista”, lamentó.
Además, denunció que el atractivo de Andalucía —su clima, gastronomía y calidad de vida— está siendo aprovechado por extranjeros con mayor poder adquisitivo, mientras los locales quedan desplazados.
Propuesta: reindustrialización y recuperación económica
Como solución, defendió una estrategia de reindustrialización y recapitalización de Andalucía:
“Si reindustrializamos Andalucía como una vez fue, la gente viviría muy bien y no tendría que irse”, sostuvo.
En esta línea, cifró en aproximadamente tres millones los españoles que han abandonado el país en busca de oportunidades.
Ataque directo a la gestión política
El discurso se endureció al referirse a los responsables políticos, a quienes acusó de priorizar sus intereses personales:
“Están más preocupados en seguir comiendo que en gestionar el dinero para los servicios públicos”.
Defensa de un modelo político basado en la fiscalización
Pérez también reivindicó el perfil del candidato de su espacio político para la Junta de Andalucía, destacando su trayectoria judicial:
“Ha metido a más de 400 personas en prisión, entre ellos narcotraficantes y criminales peligrosos”.
Según explicó, el objetivo es impulsar una forma de gobierno centrada en la investigación y persecución de irregularidades:
“Queremos que fiscalice, judicialice e investigue lo que ocurre en la Junta y lo lleve a los tribunales”.
“Una forma de hacer política diferente”
El activista concluyó defendiendo un cambio profundo en la forma de gobernar:
“Es una forma de hacer política diferente”, sentenció, apostando por un modelo basado en el control institucional y la rendición de cuentas.


