El diputado nacional de VOX, Carlos H. Quero, ha denunciado durante su intervención en la Comisión que la política de vivienda del Gobierno y de las administraciones autonómicas y locales ha fracasado estrepitosamente, provocando una situación de escasez extrema, falta de acceso para jóvenes y trabajadores, y un mercado cada vez más hostil para quienes desean emanciparse o estabilizarse.
Quero ha señalado que, a pesar de las promesas y anuncios repetidos en esta misma sala hace dos años, la realidad es que la crisis de la vivienda ha empeorado notablemente: los precios se han disparado, hay menos pisos disponibles, menos jóvenes propietarios y más familias hacinadas, mientras la oferta de vivienda protegida se mantiene en niveles ridículos y las denuncias por ocupación crecen sin freno.
“Mis amigos, mis primos, mis vecinos… no pueden emanciparse. Se quedan en la casa de sus padres hasta los 100 000 años. No pueden ser autónomos, independientes, libres, tener hijos ni mantener una buena salud mental”, ha expuesto Quero.
El diputado ha remarcado que en España se han construido menos de 80 000 viviendas en el mercado libre y apenas 14 000 viviendas protegidas en el último año, cifras que contrastan con épocas anteriores en las que se llegaba a más de 100 000 viviendas protegidas anuales. Al mismo tiempo, las denuncias por ocupación superaron las 16 000, un síntoma más de la presión y el descontrol que sufren hoy los servicios públicos y los ciudadanos.
Para Quero, la crisis no es casual, sino el resultado de políticas que “aumentan artificialmente la demanda y reducen artificialmente la oferta”, sin inversión real en vivienda pública, sin impulso a la construcción y con regulaciones que penalizan al propietario y al potencial inquilino.
En su intervención ha advertido también de fenómenos sociales cada vez más visibles, como el hacinamiento en espacios pequeños, familias enteras viviendo en una sola habitación e incluso tiendas de campaña en zonas urbanas —un cuadro que ha denominado “chabolismo vertical”.
Quero ha recriminado a los responsables políticos que recaudan más de 52 000 millones de euros en impuestos asociados a la vivienda al año sin que se refleje en más vivienda pública o en medidas eficaces, lo que solo evidencia la falta de prioridades y la “incapacidad de la administración para proteger a los ciudadanos”.
El diputado ha concluido denunciando que, desde 2018, con las mismas fuerzas políticas en el gobierno, los ricos son más ricos, los pobres más pobres, hay menos propietarios y menos esperanza para las nuevas generaciones:
“Menos salud mental, menos estabilidad, menos futuro con esperanza… y la misma política de siempre, que gobierna para los ricos y desprecia al resto”.


