El diputado nacional de VOX, Carlos H. Quero, ha advertido contra lo que considera “dirigismo e intervencionismo” en materia de vivienda, al hilo de las recientes políticas migratorias y del mercado habitacional. “Oye —ha dicho Quero—, que si no vienen más y más personas, mis pisos en alquiler van a valer menos”. Una confesión que califica de “clarificadora” sobre las consecuencias de saturar la demanda cuando la oferta sigue siendo mínima.
Para Quero, la situación actual vulnera la emancipación juvenil, dificulta la estabilidad residencial y responde a una postura ideológica “ajena a la realidad”. Ha denunciado que algunas élites políticas están dispuestas a sacrificar a los españoles —citando el empleo, la vivienda, la identidad nacional— en nombre de lo que llama “ideologías”.
Impuestos y trabas: la carga que impide comprar vivienda
Quero ha puesto el foco en el elevado peso fiscal sobre la vivienda en España, acusando al Estado y a los gobiernos de instaurar “una muralla infranqueable” para familias de renta media o jóvenes que buscan su primer hogar.
“Los políticos que recaudan 52.000 millones de euros anuales por impuestos a la vivienda convierten el sueño de tener casa en una quimera”, ha afirmado.
Esa carga, según él, es uno de los factores que mantiene a millones de españoles “atados al alquiler de por vida”, con su deseo de comprar frustrado por la combinación de bajos salarios, oferta reducida y elevada fiscalidad.
Menos propietarios, menos libertad
Quero advierte que la consecuencia de impedir el acceso a la vivienda no es solo económica, sino social:
- Menos propietarios implica menos familias estables, con dificultades para planificar un futuro.
- Menos ahorro, menos proyectos, menos arraigo.
- Menos libertad individual: una sociedad donde la vivienda depende del alquiler perpetuo.
Para VOX, la prioridad debe ser reformar un sistema que penaliza a trabajadores y familias españolas en lugar de proteger su derecho a una vivienda digna.


