El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat ha manifestado su firme rechazo a la reciente aprobación de la nueva ordenanza de recaudación, siendo la única formación que votó en contra en el último pleno. La formación denuncia que el nuevo texto normativo no protege al ciudadano y supone un incremento de las trabas administrativas para los residentes del municipio.
Daniel Lafuente, portavoz de VOX en el consistorio, ha criticado duramente la dirección que toma la administración local con esta medida. Según el concejal, la ordenanza introduce cambios que sitúan a los vecinos en una posición de clara desventaja frente a la maquinaria municipal. Entre los puntos más conflictivos señalados por la formación se encuentran la reducción a solo diez días para considerar leídas las notificaciones electrónicas, la digitalización forzosa de casi todos los trámites y el mantenimiento del criterio de pago previo para poder ejercer el derecho a reclamación.
El portavoz ha destacado el impacto negativo que estas medidas tendrán especialmente en los sectores más vulnerables. “Un Ayuntamiento debe ayudar a la gente, no ponerle trabas. Esta ordenanza perjudica a los vecinos de Esplugues”, ha declarado Lafuente, quien también ha hecho hincapié en la brecha digital que sufren las personas mayores. “Un Ayuntamiento debe estar para ayudar, no para complicar la vida a quienes trabajan, cuidan de su familia o no dominan la tecnología. No podemos permitir que una notificación que no has visto te haga perder un plazo o una reclamación. Tampoco que nuestros mayores tengan que defenderse en un portal electrónico que no saben usar”, ha añadido.
Desde VOX subrayan que su voto negativo no responde a una cuestión ideológica, sino a una defensa estricta del sentido común y de los derechos de los habitantes de Esplugues. Daniel Lafuente ha sido tajante al respecto: “Mi obligación es proteger a la gente de mi ciudad. Esta ordenanza no les facilita nada: les acorta plazos, les obliga a lo digital y les deja más indefensos. Por eso hemos votado no”.
La formación reafirma su compromiso con una administración más humana y accesible que priorice la atención presencial y la flexibilidad antes de llegar a medidas drásticas como sanciones o embargos. Para concluir, el portavoz ha insistido en que el objetivo debe ser un Ayuntamiento cercano al ciudadano. “Si queremos una Esplugues mejor, necesitamos una administración que esté del lado del vecino, no un vecino obligado a adaptarse a contrarreloj a la administración”, ha sentenciado.


