La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha rechazado que los movimientos totalitarios sigan intentando instalar en Occidente “el odio a Israel y al pueblo judío”, utilizando para ello universidades, medios de comunicación, plataformas audiovisuales, ciclos culturales, así como el boicot a espectáculos deportivos o empresas colonizadas como negocio político o económico.
Durante su intervención en el acto de recuerdo a las víctimas del Holocausto celebrado en la Asamblea de Madrid, la presidenta ha afirmado con rotundidad que “la Comunidad de Madrid no va a contribuir al suicidio de nuestra civilización y del proyecto europeo”. En este sentido, ha subrayado que “nada ni nadie puede estar por encima de la ley”, recordando que “cada vida es sagrada” y que solo desde el respeto a la pluralidad es posible una convivencia real y duradera.
Díaz Ayuso ha puesto en valor la huella histórica y cultural del pueblo judío en España, asegurando que la historia de nuestro país no puede entenderse sin sus aportaciones culturales, sociales, científicas, políticas y religiosas. A su juicio, para recordar lo ocurrido hace 81 años en Auschwitz “no hace falta ser judío o israelí”, sino “amar la vida, la libertad y la verdad”.
La presidenta ha destacado que el recuerdo del Holocausto no es solo un ejercicio de memoria histórica, sino un compromiso con el futuro. “Lo hacemos también por los que están por venir, por las nuevas generaciones y por aquellos a los que les arrebataron su vida”, ha señalado, advirtiendo del peligro de la intolerancia, el fanatismo y el totalitarismo.
Finalmente, Díaz Ayuso ha afirmado que rememorar el Holocausto implica decirle al mundo que “la libertad y la vida son los dos bienes más preciados que tiene el hombre”, y ha alertado de que “olvidar es condenarse a estar perdido, es el camino a la esclavitud y a repetir los horrores de la historia”.


