El presidente de la Fundación Atenea, Iván Espinosa de los Monteros, ha ofrecido una reflexión profunda sobre el papel de la comunicación y la percepción en la política contemporánea, advirtiendo que “la percepción es la realidad, la realidad no cuenta tanto como la percepción de la realidad”.
Durante su intervención, Espinosa analizó el caso de Nueva York como ejemplo de cómo la gestión política puede transformar —o deteriorar— una ciudad según quién la gobierne. Recordó que bajo alcaldes republicanos como Rudy Giuliani y Michael Bloomberg, “una urbe insegura y sucia se convirtió en un centro de prosperidad, comercio y turismo”.
Sin embargo, lamentó que los neoyorquinos “hayan vuelto a elegir a un islamista marxista irresponsable” y advirtió que, si cumple la mitad de lo prometido, “ya hará mucho daño a la ciudad”.
“Eso demuestra —señaló— que cuenta mucho más la percepción que la realidad. Este candidato ha sabido seducir con vídeos, con Instagram, con redes sociales, prometiendo medidas que ya se ha demostrado que no funcionan, pero que vende bien.”
Espinosa insistió en que el mundo liberal-conservador debe asumir esta lección:
“No basta con tener mejores ideas. Hay que saber contarlas, hay que saber seducir, hay que utilizar las herramientas a nuestro alcance. No es que las redes sean mágicas; todo el mundo las tiene, pero hay que saber utilizarlas.”
También hizo un llamamiento a la unidad y a la cooperación estratégica dentro de los equipos:
“Hace falta formar equipos, dejar los egos a un lado y sumar. En un entorno cada vez más complejo, los líderes que dividen dentro de su propio ámbito no construyen futuro.”
Desde la Fundación Atenea, Espinosa de los Monteros promueve este tipo de reflexiones para impulsar una nueva generación de liderazgo cultural, político y comunicativo, capaz de competir en la arena de las ideas con eficacia y emoción.


