Iván Espinosa de los Monteros lanzó un duro alegato en el Foro Reconcilia España contra lo que calificó como “política construida desde el desconocimiento absoluto de la vida real”. Durante su intervención, el dirigente y presidente de la Fundación Atenea criticó a quienes —según él— legislan sin haber tenido jamás contacto con el trabajo productivo, ni con las dificultades que afrontan autónomos, empresarios y trabajadores del campo, la industria o la pesca.
“Son ataques desde el más profundo desconocimiento”, afirmó. “El problema es que no han trabajado en su vida, pero no de agricultor, ganadero, pescador o industrial… de nada. Nunca han estado en lo productivo”. Espinosa denunció que muchos responsables públicos desconocen la realidad básica de quienes levantan la economía del país, y que ese alejamiento deriva en políticas dañinas para quienes generan riqueza.
“No saben lo que es liquidar impuestos sin haber cobrado”
El exdiputado detalló situaciones cotidianas que, según él, la clase política ignora por completo: desde la dificultad de encontrar clientes, vender y cobrar, hasta la obligación de adelantar impuestos trimestrales sin tener ingresos asegurados.
También criticó el auge de lo que llamó “legislación desde una elevación moral o intelectual”, elaborada por personas que, según sostuvo, creen saber mejor que los propios productores cómo deben gestionar su actividad. “Es un profundo desprecio hacia quienes viven en el medio rural”, afirmó.
Críticas al buenismo regulatorio y a la Agenda 2030
Espinosa de los Monteros criticó además la elaboración de leyes desde un “buenismo elevado”, con referencias indirectas a marcos internacionales y a la Agenda 2030, a la que se refirió como “una Biblia” para ciertos sectores políticos. Según su lectura, estas agendas globales se aplican sin tener en cuenta el impacto real en agricultores, autónomos o pequeñas industrias.
“Que haya cambios es positivo, pero no bajemos la presión”
Aunque celebró que algunos dirigentes hayan empezado a rectificar su rumbo o a mostrar sensibilidad hacia el mundo productivo, Espinosa pidió prudencia y exigencia:
“Que haya cambios, evoluciones y mejoras es deseable; yo lo aplaudo. Pero no bajemos la presión”.
En un mensaje final cargado de advertencia, lanzó un dardo a quienes ahora defienden posiciones distintas a las que aplicaron cuando ostentaron responsabilidad institucional: “A veces algunos de los que oigo provienen de sitios donde ya tuvieron poder, y no fueron precisamente los más amigos de los que producen”.


