La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha asegurado que Pedro Sánchez y el PSOE “viven en una realidad paralela”, incapaces de asumir la gravedad del momento político que atraviesa España.
Muñoz ha denunciado que el último movimiento del Ejecutivo, otorgando la portavocía del Gobierno a una persona del entorno de confianza de Santos Cerdán, demuestra que “el sanchismo lleva la corrupción que comenzó en Navarra directamente a la portavocía del Gobierno”. “No solo no corrigen el rumbo, sino que profundizan en él”, ha advertido.
La portavoz popular ha señalado que los resultados de las elecciones en Extremadura han dejado al PSOE “metido en un pozo”, frente al triunfo incontestable del Partido Popular y de la presidenta María Guardiola. “Ya le gustaría a Pedro Sánchez haber obtenido alguna vez el 43% de los votos”, ha subrayado.
Muñoz ha calificado de histórico el resultado del PP en Extremadura y ha destacado que tras estas elecciones queda claro que ya no funciona el relato del miedo a la derecha y a la ultraderecha que durante años ha tratado de agitar la izquierda. “Los pactos que de verdad dan miedo a los extremeños son los pactos del Partido Socialista: la corrupción y la incompetencia”, ha afirmado.
En este sentido, ha recalcado que los ciudadanos han respaldado la gestión del Gobierno de María Guardiola y han pedido “más” de un proyecto centrado en la estabilidad, la gestión y el interés general. “Lo que han dicho los extremeños es que estaban contentos y que quieren continuar por este camino”, ha añadido.
Muñoz ha lamentado que, pese a este mensaje claro de las urnas, en el PSOE no exista capacidad de rectificación. “Si hubiese gente con contacto con la realidad, este resultado les obligaría a cambiar de rumbo. Pero lo que tenemos es a un presidente dispuesto a tirar por la borda a su partido y a su país con tal de salvarse a sí mismo”, ha denunciado.
Por último, en referencia a la nueva ministra de Educación, la portavoz del GPP ha asegurado que su nombramiento supone “más sanchismo puro y duro”. “No hay aire fresco ni renovación posible, porque nadie fuera del búnker está dispuesto a pringarse por Sánchez ni un minuto más”, ha concluido.


