La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha subrayado que “con orden, control y de una forma razonable las cosas van bien”, pero ha advertido de que cuando el Gobierno actúa “como cortina de humo para tapar lo que tiene encima, el resultado es frívolo e irresponsable”.
Muñoz ha recordado el “absoluto desastre” que supuso la gestión del Ejecutivo con los menores migrantes, denunciando que fueron tratados “como si fueran paquetes”. En este sentido, ha alertado de que “cuando no hay control ni orden, la gente tiene miedo, y el miedo lleva al odio”, subrayando que “en el Partido Popular no queremos bajo ningún concepto una sociedad que odie”.
En relación con las tragedias ferroviarias de Adamuz y Gélida, la portavoz popular ha acusado al ministro de Transportes, Óscar Puente, de mentir “desde el primer día”, y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de estar “desaparecido y parapetado” tras su ministro. A su juicio, la ausencia del presidente en el funeral de las víctimas responde a que “no quiere ir porque sabe lo que le pueden decir los familiares”.
Sobre la revalorización de las pensiones, Muñoz ha explicado que el Gobierno ha intentado imponer el relato de que la responsabilidad del bloqueo era del Partido Popular, algo que “no les está saliendo nada bien”, porque los ciudadanos saben que el PP está de acuerdo con la revalorización. En este punto, ha recordado que el real decreto ley presentado por el Ejecutivo era “un trágala”, al mezclar cuestiones que no tenían relación.
La portavoz del GPP ha asegurado que, si el Gobierno quiere revalorizar las pensiones cuanto antes, “lo tiene muy fácil”: basta con llevar al Congreso un real decreto ley único y específico. “El Partido Popular lo apoyaría mañana mismo, incluso en un Pleno extraordinario”, ha afirmado.
Por último, Muñoz se ha referido a la renuncia de José Luis Ábalos a su acta de diputado, señalando que esta decisión puede provocar que causas distintas a las relacionadas con las mascarillas pasen a la Audiencia Nacional, con el consiguiente retraso de los procesos judiciales. “Cada uno que le ponga el adjetivo que quiera, pero es evidente que eso es lo que están consiguiendo con la renuncia del señor Ábalos”, ha concluido.


