El Grupo Parlamentario VOX ha registrado una solicitud en la Mesa de la Asamblea de Extremadura para suprimir de forma definitiva la Oficina de Expresidentes de la Junta. Aunque dicha oficina fue “oficialmente disuelta” tras un acuerdo entre VOX y el PP para la aprobación de los presupuestos, la estructura sigue existiendo de facto al estar blindada por la Ley 1/2014, que garantiza beneficios vitalicios a los expresidentes.
El portavoz de VOX en la Asamblea, Óscar Fernández Calle, ha calificado esta oficina como “el mayor gasto político prescindible de toda Extremadura” y ha criticado que continúe costando más de 335.000 euros al año a los extremeños, incluyendo salarios para personal de confianza, seguridad y asesores.
VOX considera intolerable que mientras los extremeños soportan una de las mayores presiones fiscales del país y una escasez de servicios básicos, se sigan destinando fondos públicos a mantener privilegios políticos injustificados. “Cada euro de dinero público debe tener un destino útil, no alimentar redes clientelares ni estructuras fantasmas heredadas del bipartidismo”, ha afirmado Fernández Calle.
La formación exige que se tomen las medidas necesarias para suprimir por completo cualquier asignación, cargo o gasto derivado de la figura de los expresidentes de la Junta. Asimismo, VOX ha anunciado que estudiará una propuesta legislativa para modificar o derogar la Ley 1/2014, con el fin de poner fin a estos privilegios institucionalizados.
Desde VOX reafirman su compromiso con la eliminación del gasto político superfluo, y advierten de que no permitirán que acuerdos presupuestarios se conviertan en papel mojado por falta de voluntad política. “Los extremeños necesitan servicios, no estructuras inútiles ni homenajes permanentes a los viejos partidos”, ha concluido Fernández Calle.


