El senador de VOX por Valencia, Fernando Carbonell, ha sido el encargado de defender hoy tanto el veto como las enmiendas de VOX al Proyecto de Ley por la que se regulan los servicios de atención al cliente. Un PL que, ha denunciado, «nace de una cesión política, que impone cargas a las empresas y hace peligrar su competitividad».
Durante la defensa del Veto de VOX, Carbonell ha insistido en el «uso partidista» de las lenguas cooficiales para la PL. «Estamos legislando para satisfacer a quienes han hecho del chantaje identitario su modelo de negocio político», ha reprobado, antes de avisar de que los “derechos lingüísticos convierten una norma sobre atención al cliente en una herramienta de división».
Con la nueva norma, se obliga a empresas que operan en regiones con lengua cooficial a atender en cualquiera de esos idiomas, si el consumidor lo solicita, y se exige que el personal cuente con “formación previa en idiomas cooficiales”. «¿De verdad creen necesario obligar a una empresa de Huelva, de Albacete o de Cáceres a disponer de personal formado en catalán, gallego o euskera para poder operar en igualdad de condiciones? ¿Es esta la prioridad para mejorar la atención al cliente? ¿O estamos, una vez más, asistiendo a la entrega del Gobierno a los designios separatistas?», son las preguntas que ha lanzado el senador de VOX.
En sus enmiendas, VOX proponía «suprimir artículos que obligan a atender en cualquier lengua cooficial a petición del cliente, o que exigen formación específica en esos idiomas incluso cuando la empresa no opera en territorios donde son oficiales; garantizar el español como lengua común; proteger al consumidor sin arruinar a las empresa porque, como ha advertido, «estas cargas no mejoran la calidad del servicio: la encarecen. Y especialmente para las PYMES».
También pedimos, enmendar artículos para permitir que las empresas atiendan si así lo desean en lenguas cooficiales, pero sin obligación, garantizando siempre la atención en español».


