Desde hace años, Melilla vive un escenario insostenible de incendios provocados y actos vandálicos que afectan a vehículos particulares, contenedores, papeleras e incluso zonas naturales como el cauce Río de Oro y La Cañada. Una tendencia que que no solo genera pérdidas materiales, sino que socava la seguridad y la tranquilidad de nuestras familias, vecinos y comerciantes.
Los datos son alarmantes: En 2023, más de 100 vehículos han ardido en las calles de Melilla, y casi todos bajo la sospecha de ser intencionados, según fuentes del Servicio de Extinción de Incendios de la Ciudad Autónoma. La frecuencia de estos sucesos llevó a las autoridades locales a mapear las zonas donde se producen estos incendios, una señal clara de que el fenómeno se repite de manera sistemática.
En barrios como Virgen de la Victoria, cuatro vehículos han sido calcinados en apenas un mes, con evidencias que apuntan a la colocación de material inflamable con clara intencionalidad.
La Policía Nacional y la Policía Local han tenido que desarticular una banda organizada que se dedicaba a incendiar coches en distintos puntos de la ciudad, tras la identificación y detención de sus miembros.
“Esta sucesión de hechos no se trata de incidentes aislados, ni puede ser etiquetada con eufemismos que minimicen su alcance”, apostilla Javier Diego.
Es evidente que existe una problemática estructural de seguridad ciudadana en Melilla, con patrones de actuación repetitivos, con autores que aprovechan la aparente impunidad de nuestros barrios para atentar contra el patrimonio público y privado.
Desde VOX Melilla preguntamos con total claridad:
¿Tenemos pirómanos sueltos en la ciudad?
¿Son estos actos obra de bandas organizadas o meros actos de incivismo?
¿O estamos ante una combinación de ambos, agravada por la falta de respuesta eficaz y contundente de quienes tienen la obligación de garantizar la seguridad?
Exigimos:
Más presencia policial efectiva y visible en los barrios más afectados. Instalación urgente de sistemas de videovigilancia en puntos críticos. Mayores recursos y coordinación operativa entre Policía Nacional, Policía Local y Bomberos.
Sanciones ejemplares a los responsables, sea cual sea su motivación o perfil.
Transparencia en las investigaciones y comunicación directa con los vecinos.
Melilla no puede normalizar la quema de vehículos, la destrucción de mobiliario urbano o el miedo vecinal como si fueran parte de la cotidianidad. El incivismo y la delincuencia deben ser combatidos con firmeza, sin ambigüedades.
La ciudadanía exige respuestas y VOX Melilla exige soluciones concretas ya, concluye Javier Diego.


