El grupo parlamentario de VOX en Cataluña ha anunciado la presentación de una enmienda a la totalidad a los presupuestos de la Generalitat para 2026, presentados este jueves por el Govern.
El portavoz parlamentario de VOX, Joan Garriga, ha calificado las cuentas de “tomadura de pelo” y ha acusado al Partido Socialista de retrasar su presentación hasta después de las elecciones andaluzas “para que no influyeran en los resultados”.
“Porque el Partido Socialista siempre pacta con los separatistas”, ha afirmado Garriga.
Desde VOX consideran que los presupuestos del Govern no responden a las principales necesidades de los catalanes y continúan priorizando, según denuncian, el gasto ideológico y las cesiones políticas al separatismo.
“Cataluña no necesita estos presupuestos, necesita que se solucionen sus principales problemas como el acceso a la vivienda, la imposibilidad de llegar a final de mes o la creciente inseguridad”, ha señalado el portavoz parlamentario.
Joan Garriga ha criticado además que las cuentas autonómicas incluyan, a su juicio, “más gasto para los catalanes en feminismo, ideología, imposición del catalán y cesiones a los separatistas”.
VOX sostiene que los presupuestos mantienen políticas que “siguen derrochando el dinero de los catalanes en delirios ideológicos, gasto exterior, imposición lingüística y feminismo radical”.
Por este motivo, la formación presentará una enmienda a la totalidad como rechazo global a unas cuentas que consideran alejadas de las necesidades reales de la ciudadanía catalana.
Garriga ha asegurado además que esta iniciativa representa también “un rechazo al separatismo y al Gobierno socialista sustentado en el pacto permanente con los separatistas”.
Asimismo, VOX ha denunciado que el proyecto presupuestario no contempla medidas orientadas a garantizar “la prioridad nacional en las ayudas sociales y en el acceso a la vivienda”.
La formación insiste en que Cataluña necesita políticas centradas en la seguridad, el acceso a la vivienda, la reducción del gasto político y el apoyo a las familias y trabajadores catalanes frente a lo que consideran “imposición ideológica y privilegios separatistas”.


