El acuerdo de libre comercio entre la UE y Vietnam, firmado en 2019, está permitiendo la entrada en Europa de productos como el atún con arancel cero, bajo normas que, creen en VOX, no se verifican de forma rigurosa.
Porque los datos son incontestables: Vietnam produjo en 2022 en torno a 19.900 toneladas de atún entero y exportó a la UE casi 6.700 toneladas de filetes. Si aplicamos el factor de conversión estándar de tres filetes por atún necesitaríamos más de 20.000 toneladas de materia prima solo para abastecer a Europa. Además, ese mismo año se exportaron a EE.UU. 24.000 toneladas adicionales. ¿De dónde salen tantas toneladas de atún? Y, sobre todo: ¿por qué la Comisión no se hace esta pregunta?
Este asunto ha sido abordado en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, donde los peticionarios han alertado de posibles irregularidades en el origen del producto y denunciado la falta de controles efectivos y el impacto directo sobre el sector pesquero europeo.
En este contexto, VOX ha respaldado estas denuncias y ha exigido a la Comisión Europea una investigación en profundidad, mecanismos de verificación reales sobre el origen del atún importado y la aplicación inmediata de medidas correctoras si se confirma el fraude, incluyendo la suspensión de las ventajas arancelarias previstas en el acuerdo.
Mireia Borrás:
«Todo apunta a una práctica muy habitual en comercio internacional: la reexportación desde terceros países, que permite beneficiarse indebidamente del arancel cero. Si esto se confirma, estaremos ante una vulneración del acuerdo y de las reglas de la Organización Mundial del Comercio.
Mientras la Comisión impone a nuestros pescados las normas más estrictas del mundo en trazabilidad, sostenibilidad y controles sanitarios, permite la entrada de producto más barato con un origen que como mínimo es cuestionable.
Siempre estamos dispuestos a denunciar la competencia desleal frente a nuestros pescadores y agricultores fomentada por el PP y el PSOE en Bruselas».


